Sinaloa y Colima: una ruta cervecera para descubrir los sabores del Pacífico
De Mazatlán a las costas colimenses, las cervezas locales acompañan ceviches, aguachiles, pescados y mariscos en una tradición gastronómica marcada por el mar, el clima y los ingredientes regionales
Del norte al sur del Pacífico mexicano, la cerveza forma parte de la experiencia gastronómica de las comunidades costeras. En Sinaloa y Colima, esta bebida se ha integrado a una cocina en la que pescados y mariscos adquieren protagonismo, mientras las cervecerías locales desarrollan propuestas que buscan acompañar y potenciar los sabores de cada región.
En Mazatlán, un aguachile recién preparado puede llegar a la mesa acompañado de una cerveza artesanal. La ciudad ha desarrollado una escena cervecera integrada por proyectos como Bichola, Tres Islas, Navegante, Barraza y NSR Brewery, que han encontrado en el entorno costero y en la gastronomía sinaloense una fuente de inspiración.
La variedad de estilos permite explorar diferentes posibilidades de maridaje. Las cervezas ligeras, entre ellas Blonde Ale, Golden Ale y Mexican Lager, resultan adecuadas para acompañar ceviches, aguachiles y mariscos frescos, mientras que propuestas como IPA, Porter y Stout amplían las combinaciones con platillos de sabores más intensos.
Las recetas de inspiración belga e inglesa, así como las cervezas experimentales y de temporada, también forman parte de esta oferta. Sus perfiles permiten acompañar desde pescados zarandeados hasta carnes ahumadas, con una diversidad que convierte a la cerveza artesanal en un elemento de la creatividad gastronómica de Mazatlán.
Colima, cerveza entre volcanes y mar
La ruta cervecera continúa hacia Colima, donde la tradición local encuentra otro escenario marcado por el contraste entre el litoral y el paisaje volcánico.
Un ceviche colimense, unos ostiones en su concha o un huachinango a la parrilla pueden acompañarse con Colimita, una de las etiquetas más reconocidas de Cervecería de Colima. De perfil dorado, cristalino, cuerpo suave y carácter refrescante, la cerveza está pensada para disfrutarse en un clima tropical y junto a la gastronomía de la región.
La cervecería también cuenta con etiquetas como Piedra Lisa, Páramo, Ticús, Cayaco y Río de Lumbre, cuyos nombres y conceptos encuentran referencias en los paisajes, historias y leyendas de Colima.
A esta escena se suma Cervecería de la Costa, proyecto cuyas recetas evocan la vida junto al mar y aprovechan agua proveniente de mantos volcánicos de la entidad, un elemento que aporta características particulares a sus elaboraciones.
Entre sus propuestas se encuentran opciones ligeras y cítricas como Mareta, así como perfiles de notas tropicales como Caleta, con los que se amplían las posibilidades de acompañamiento para los platillos tradicionales de la costa colimense.
Una tradición que se disfruta frente al mar
Aunque Sinaloa y Colima tienen identidades gastronómicas propias, ambos destinos comparten una tradición: disfrutar los sabores del mar acompañados por bebidas elaboradas en su propio territorio.
La expansión de los proyectos artesanales ha permitido que la cerveza deje de ser un acompañamiento secundario para convertirse en parte de la exploración gastronómica. Los diferentes estilos, ingredientes y procesos ofrecen nuevas posibilidades para combinar sabores y descubrir las particularidades de cada destino.
Así, un ceviche, un aguachile, unos ostiones o un pescado a la parrilla pueden convertirse en el punto de partida para recorrer la diversidad cervecera del Pacífico mexicano. De Mazatlán a Colima, las etiquetas locales reflejan una relación entre territorio, gastronomía y cultura que mantiene viva una tradición que se disfruta mejor alrededor de una mesa y, de ser posible, frente al mar.
Foto: Especial.