Pasar al contenido principal

Kid Koala debuta como director con una fábula animada sobre el amor y la pérdida

SPACE CADET_

Realizada en animación 3D y sin diálogos, llegará a cines mexicanos el 12 de noviembre, propone una reflexión musical sobre los vínculos familiares, la memoria y la independencia.

El músico y DJ canadiense Eric San, conocido internacionalmente como Kid Koala, debuta en la dirección cinematográfica con Mi robot y yo, una película animada en 3D que llegará a las salas mexicanas el próximo 12 de noviembre, bajo el sello de ZIMA Entertainment.

Lejos de recurrir a los diálogos para desarrollar su historia, la cinta apuesta por la música, los gestos y las imágenes para construir una aventura de ciencia ficción que aborda temas como la familia, el duelo, la soledad y la necesidad de aprender a dejar ir a quienes amamos.

La historia sigue a Celeste, una joven astronauta que emprende su primera misión espacial y deja en la Tierra a su Robot guardián, quien la crió como a una hija. Mientras ella enfrenta los desafíos de sobrevivir en un planeta lejano, el robot debe aprender a vivir sin su compañía y afrontar la ausencia aferrándose a los recuerdos que ambos construyeron. A través del tiempo y la distancia, los dos buscarán la manera de regresar a casa.

El origen de esta historia está relacionado con dos experiencias personales de Kid Koala: el duelo por la muerte de su abuela y la expectativa por el nacimiento de su primera hija. La coincidencia entre la pérdida y la llegada de una nueva generación lo llevó a reflexionar sobre los vínculos afectivos, la herencia emocional y aquello que permanece de nosotros en la vida de quienes cuidamos.

Mi robot y yo tiene su antecedente en la novela gráfica homónima publicada en 2011, también creada por Eric San. La obra, de 132 páginas, fue concebida en blanco y negro y sin diálogos, acompañada por una banda sonora de 15 composiciones originales para piano y tornamesa. Desde entonces, el proyecto planteaba una experiencia narrativa en la que la imagen y el sonido funcionaban como lenguajes complementarios.

En su adaptación cinematográfica, esa relación se convierte en el eje de la propuesta: la música no se limita a acompañar las imágenes, sino que participa en la narración, expresa emociones y recupera los recuerdos de los personajes. La ausencia de palabras permite que la historia se comunique mediante elementos universales como el cariño, la separación y la esperanza.

La película tuvo su estreno mundial en la edición 75 del Festival Internacional de Cine de Berlín, en 2025, y posteriormente formó parte de la selección oficial del Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy y del Festival Internacional de Cine de Toronto, en su programa Centrepiece.

Con este largometraje, Kid Koala traslada su sensibilidad musical y visual al cine para construir una fábula sobre las relaciones entre generaciones y el significado de cuidar a alguien. Mi robot y yo llegará a las salas mexicanas el 12 de noviembre, con una historia que plantea una paradoja emocional: enseñar a alguien a ser independiente también significa aceptar el momento en que deberá emprender su propio camino.

Foto: Cortesía | Outsiders