Zemmoa convierte el dolor en arte
Estrena “Mi dolor un arte”, quinto sencillo de su álbum Un abrazo, mientras una exposición en el Museo de Arte Transfemenino revisa dos décadas de música, moda, noche y cultura digital.
Veinte años después de escribir Fashion Victims, la canción con la que comenzó su trayectoria musical, Zemmoa vuelve a mirar aquel punto de partida desde otra perspectiva. Este 4 de septiembre, la artista presenta “Mi dolor un arte”, quinto sencillo de su próximo álbum Un abrazo, en una semana que también marca el inicio de una retrospectiva dedicada a dos décadas de carrera.
La exposición “ZEMMOA: 20 años de Fashion Victims” abrirá sus puertas este sábado 5 de septiembre en el Museo de Arte Transfemenino, donde fotografías, vestuario, objetos, archivos y materiales audiovisuales reconstruyen una trayectoria desarrollada entre la música, la moda, la vida nocturna y la cultura digital.
El lanzamiento del sencillo y la muestra forman parte de un mismo ejercicio de memoria: volver al pasado sin quedarse atrapada en él.
Del refugio nocturno a la canción
En 2006, Zemmoa escribió Fashion Victims después de encontrar en la noche de la Ciudad de México un espacio de libertad que durante el día parecía mucho más difícil de habitar. Las fiestas, MySpace, Fotolog y la escena independiente del electropop fueron el territorio en el que comenzó a construir una identidad artística propia.
“La noche fue mi primer refugio”, recuerda la cantante, al evocar aquellos años en los que las fiestas se convirtieron en un espacio para vestirse, bailar y expresarse con mayor libertad. La música llegó después como una forma de transformar ese refugio en lenguaje.
Dos décadas más tarde, aquellas primeras canciones y experiencias adquieren otra dimensión. La artista, ahora con 40 años, observa ese recorrido desde un presente en el que la música continúa funcionando como una herramienta para procesar experiencias personales y convertirlas en algo compartido.
Cantar para atravesar el dolor
“Mi dolor un arte” parte precisamente de esa idea. La canción comienza al piano y se desarrolla como una balada pop de producción vintage en la que conviven la separación, el reclamo y una herida que todavía no termina de cerrar.
Pero Zemmoa no aborda el desamor únicamente desde la solemnidad. En medio de la tragedia también aparece el humor y una especie de ironía como mecanismo de defensa. El tema convierte el dolor en materia creativa y plantea la posibilidad de nombrarlo para disminuir su peso.
El sencillo forma parte de Un abrazo, un álbum en el que la música recupera una función esencial para la artista: acompañar, consolar, fortalecer y ayudar a atravesar aquello que duele.
En ese sentido, “Mi dolor un arte” se conecta con una tradición profundamente arraigada en la música mexicana: cantar aquello que lastima como una manera de sobrevivir a ello. La canción no pretende negar el dolor, sino enfrentarlo hasta que pierda parte de su poder.
Veinte años de una “rareza celebrada”
La retrospectiva “ZEMMOA: 20 años de Fashion Victims”, con curaduría de Sofía Moreno y Rojo Génesis, recupera los distintos momentos de esa trayectoria.
La muestra parte de los primeros años de Zemmoa en la escena nocturna y digital de la Ciudad de México, cuando plataformas como MySpace y Fotolog funcionaban como espacios fundamentales para la circulación de imágenes y para la construcción de comunidades alrededor de la música y la moda.
Durante ese periodo, Zemmoa se convirtió para muchas personas en uno de sus primeros acercamientos a una mujer trans dentro de determinados espacios de la cultura nocturna. Su presencia aparecía en fotografías y recuentos de fiestas, entre la fascinación y la curiosidad, pero también frente a prejuicios, preguntas y rechazo.
La visibilidad, explica la artista al revisar aquellos años, no eliminaba necesariamente la sensación de no pertenecer.
La exposición recupera fotografías, prendas, objetos y materiales audiovisuales generados por Zemmoa y por las personas que han colaborado con ella durante estos 20 años. El resultado es también un recorrido por una época en la que las redes sociales comenzaban a transformar la manera de construir una identidad pública.
Una historia que ahora es colectiva
El encuentro entre la retrospectiva y el nuevo disco permite a Zemmoa revisar su trayectoria desde una perspectiva distinta. Lo que alguna vez circuló entre fiestas, escenarios, revistas y plataformas digitales ahora forma parte de una memoria cultural más amplia.
El Museo de Arte Transfemenino, gestionado por mujeres de distintas generaciones, surgió como proyecto itinerante en 2023 y desde 2025 cuenta con una sede permanente en la colonia Doctores. El espacio trabaja alrededor de la memoria, la estética, la vida y la cultura de las mujeres trans, y se ha convertido en un punto de referencia para preservar y visibilizar estas historias.
“Hoy miro mi pasado de otra manera: soy parte de una historia colectiva de mujeres trans que hemos abierto camino”, afirma Zemmoa.
La exposición “ZEMMOA: 20 años de Fashion Victims” permanecerá abierta hasta el 10 de octubre, con entrada libre.
Mientras tanto, el presente de la artista continúa avanzando. El próximo 21 de noviembre, Zemmoa llevará las canciones de Un abrazo al Teatro del Pueblo, en un concierto que reunirá el nuevo material con dos décadas de trayectoria.
Entre una canción que transforma el desamor en materia artística y una exposición que convierte los recuerdos en memoria colectiva, Zemmoa celebra sus primeros 20 años no desde la nostalgia, sino desde la posibilidad de seguir creando.
Foto: Especial.