Tecate, donde el pan se convirtió en identidad
Más de cinco décadas de tradición panadera han hecho un destino donde el aroma de los hornos, las recetas familiares y la costumbre de llevar pan a casa.
En Tecate, Baja California, el pan no es únicamente un alimento: es parte del paisaje, de la memoria y de la identidad de la ciudad. Desde hace más de cinco décadas, los hornos de las panaderías locales han alimentado una tradición que hoy convierte a este Pueblo Mágico en un referente gastronómico y en un destino donde probar y llevar pan de regreso a casa forma parte del viaje.
Una de las historias centrales de esta tradición es la de El Mejor Pan de Tecate, cuya trayectoria comenzó en 1969, cuando Arturo Santana Gallegos y Norma Santana Lee adquirieron el negocio. Con el paso de los años, sus hijos Lilian, Arturo, Abelardo, Pedro y Benny se incorporaron al proyecto, convirtiendo la panadería en una empresa familiar que ha atravesado tres generaciones.
Actualmente produce alrededor de 8 mil piezas diarias, con más de 400 variedades, cuatro establecimientos en Tecate y aproximadamente 80 colaboradores. Pero su importancia para la ciudad difícilmente puede medirse sólo en cifras. Para generaciones de habitantes, comprar una caja de pan forma parte de una costumbre cotidiana; para muchos visitantes, es una parada casi obligada antes de abandonar Tecate.
Los tradicionales hornos de bóveda de ladrillo mantienen el vínculo con las técnicas que han distinguido a la panadería, mientras nuevas alternativas, como las variedades Keto y Sugar Free, buscan mantener vigente la tradición frente a los cambios en los hábitos de consumo.
El pan también participa en la vida comunitaria. Actividades como El Pan de la Catrina, COCINARTE y la Rosca de Reyes Monumental, que en una de sus ediciones superó los 60 metros, han convertido este producto cotidiano en un punto de encuentro entre gastronomía, cultura y convivencia.
Y existe una costumbre que quizá explica mejor que ninguna otra el vínculo entre Tecate y su pan: llevarlo de viaje. Visitantes procedentes de distintos puntos de Baja California suelen regresar con una caja para compartir en Tijuana, Mexicali, Ensenada y otros destinos. De esta manera, el sabor de la ciudad continúa su recorrido mucho después de que termina la visita.
El reconocimiento también ha traspasado fronteras. TasteAtlas incluyó a El Mejor Pan de Tecate en su selección “Most Legendary Dessert Places in the World”, donde ocupó el lugar 39, colocando a la panadería y a la ciudad en el radar de una audiencia internacional.
Hablar de Tecate, Capital Mundial del Pan, es hablar de una tradición construida entre familias, hornos y generaciones. Es también reconocer cómo un producto cotidiano puede convertirse en símbolo de un lugar y en recuerdo de quienes lo visitan.
En Tecate, el viaje puede comenzar con algo tan sencillo como seguir el aroma del pan recién horneado. Porque aquí, más que comprar pan, se lleva un pedazo de la ciudad de regreso a casa.
Foto: Especial.