La OFA abraza sus raíces con “Tradiciones”, su nueva temporada de conciertos
Bartholomeus Henry-Van de Velde, destaca la música como un lenguaje universal y apuesta por acercar la orquesta a nuevos públicos
La Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA) prepara una nueva etapa de su programación con “Tradiciones”, temporada que propone un recorrido musical por las raíces religiosas, sociales y culturales que han acompañado la creación artística a lo largo de la historia. Para Bartholomeus Henry-Van de Velde, director de la agrupación, el concepto parte de entender la música como una lengua universal en constante evolución.
“Finalmente la música es una lengua universal”, explica el director.
Quien considera que las tradiciones pueden reconocerse en tres grandes elementos: la religión, la sociedad y el lugar donde se desarrolla una comunidad. Desde esta perspectiva, la nueva temporada busca mostrar cómo esas características se reflejan en las obras de distintos compositores y épocas.
El primer concierto, programado para el 27 de agosto en Playa Suite, llevará por título “Tradiciones Románticas”. El programa incluye la obra Rey Esteban de Beethoven, inspirada en el primer rey de Hungría; las Variaciones sobre un tema de Haydn, de Johannes Brahms, basadas en un coral asociado a San Antonio; y la Sinfonía No. 4 de Piotr Ilich Tchaikovsky, una obra que el director relaciona con la tradición sinfónica rusa.
“Para mí se dice son tradiciones”, señala Henry-Van de Velde al referirse a los elementos que dan forma a la temporada. La programación continuará con conciertos dedicados a diferentes expresiones culturales: “Tradiciones Mexicanas”, en septiembre; “Tradiciones Dramáticas”, el 15 de octubre; “Tradiciones Literarias”, el 29 de octubre; “Tradiciones Festivas”, el 12 de noviembre; “Tradiciones Inolvidables”, el 12 de noviembre; “Tradiciones Teatrales”, el 26 de noviembre, y el gran concierto de Navidad, previsto para el 16 de diciembre.
Dentro de la temporada destaca también la presencia de la creación local. El director adelantó que se interpretarán dos obras de un joven compositor de Acapulco, Oliver Ramos, tituladas Sinfónica y Poemas. Para Henry-Van de Velde, impulsar a los jóvenes músicos y compositores representa una apuesta fundamental por el futuro de la cultura.
“Cuando yo veo un joven que estudia música es más importante para mí. Yo ayudo siempre a los jóvenes”, afirma el director, quien considera que una orquesta también tiene la responsabilidad de abrir espacios para las nuevas generaciones.
Otro de los objetivos de “Tradiciones” es responder a las inquietudes del público. Henry-Van de Velde explica que acostumbra escuchar las peticiones de los asistentes, quienes le han solicitado obras como la Sinfonía No. 5 de Sibelius, la Sinfonía No. 4 de Tchaikovsky o diferentes piezas de Beethoven. Esa comunicación ha influido en la selección de la programación.
“Yo escuchó al público”, resume. Para el director, el principal propósito de una orquesta es conseguir que quienes asisten disfruten de la experiencia: “Yo creo la más importante por una orquesta y por artistas es que el público es feliz”.
La temporada también representa una oportunidad para acercar a quienes nunca han acudido a un concierto sinfónico. El director recuerda su experiencia en Bélgica, donde acostumbraba conversar con personas que nunca habían asistido a una presentación, explicarles el programa y compartir con ellas las claves para escuchar una obra.
A partir de esa experiencia, Henry-Van de Velde promueve lo que denomina “escucha activa”, una forma de aproximarse a la música identificando melodías, colores, estructuras y diferentes elementos de la composición. “La música es no siempre escuchar ahora más escuchar”, explica.
Para el director, la comunicación resulta esencial para romper la idea de que la música clásica está reservada para determinados sectores sociales o académicos. Su propósito es que la OFA sea una orquesta abierta a todos: “La música es por todo el público”.
Su experiencia internacional también le ha permitido observar cómo una misma obra puede adquirir matices diferentes dependiendo del lugar donde se interpreta. Aunque la partitura sea la misma, afirma, el color cambia de acuerdo con la educación musical, la cultura y las tradiciones de cada país.
En ese sentido, destaca particularmente el sonido de los metales en la música mexicana y la influencia del mariachi. “El trompeta en México me gusta más”, comenta, al explicar que el color y la historia musical del país aportan características particulares a la interpretación.
“La mejor no existe en la vida. No existe la perfección también. Pero el trabajo por la perfección existe”, reflexiona el director, para quien la riqueza de una orquesta se encuentra precisamente en la diversidad de sus sonidos y en la búsqueda permanente de nuevas posibilidades.
La temporada contempla además un concierto especial en Taxco de Alarcón, como parte de la Feria Nacional de la Plata, en colaboración con el grupo Quinteto Britania. Después de la experiencia de la primera temporada con repertorio de The Beatles y Queen, el público pidió una nueva colaboración con canciones de las décadas de los setenta, ochenta y noventa.
El espectáculo incluirá temas asociados con artistas y agrupaciones como Barry White, Procol Harum, Elvis Presley, Led Zeppelin, Pink Floyd, Donna Summer, Michael Jackson y otros referentes de la música popular. Henry-Van de Velde anticipa un concierto “con mucha energía” y una experiencia especial para el público.
El director también se refirió a las condiciones climáticas que pueden afectar los conciertos. Explicó que la organización contempla el apoyo de Protección Civil y que, ante lluvias intensas, existe la posibilidad de modificar la fecha cuando las condiciones y la logística lo permitan. Sin embargo, destacó que una presentación sinfónica requiere meses de preparación y coordinación, especialmente cuando participan solistas invitados. En relación al tema del Teatro Juan Ruiz de Alarcón, su sede oficial, mencionó que es un tema aun difícil.
Para Henry-Van de Velde, “Tradiciones” también es una invitación personal a quienes todavía no conocen una sala de conciertos. El director incluso plantea encontrarse con pequeños grupos de personas antes de las presentaciones para explicarles el programa y orientarlos sobre cómo escuchar una obra.
“Me gusta mucho explicar 30 minutos”, señala. Su intención es que el público no sólo escuche, sino que pueda descubrir las melodías, los colores y la estructura de cada pieza.
Así, la nueva temporada de la Orquesta Filarmónica de Acapulco se plantea como un puente entre la tradición y el presente, pero también entre la música sinfónica y una audiencia cada vez más amplia. Para su director, acercarse a la OFA no requiere conocimientos previos: basta con la disposición de escuchar y descubrir.
“Eso es una invitación”, concluye Henry-Van de Velde.
Foto: Miguel Benítez.