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El arte indígena de Nayarit, una herencia que trasciende generaciones

Arte-Huichol

Guadalupe Ocotán, Jesús María, Tepic, Ixtlán del Río y Sayulita ofrecen un acercamiento a las tradiciones, técnicas y creaciones de los pueblos originarios del estado.

Las artesanías de Nayarit son una ventana a la historia, la cosmovisión y la identidad de sus pueblos originarios. A través de bordados, textiles, piezas de chaquira, cuadros de estambre, cerámica y máscaras tradicionales, las comunidades conservan conocimientos y técnicas transmitidos de generación en generación, al tiempo que comparten con visitantes parte de su patrimonio cultural.

En la localidad de Guadalupe Ocotán, también conocida como Xatsitsarie, en el municipio de La Yesca, el pueblo Wixárika expresa su herencia cultural mediante prendas bordadas, morrales, collares y piezas elaboradas con chaquira y estambre. Cada creación destaca por sus diseños y colores, pero también por el conocimiento que implica su elaboración, en la que se emplean técnicas como la aplicación de hilo sobre distintas superficies con cera de Campeche.

Estas manifestaciones representan una forma de preservar la memoria colectiva y transmitir elementos de una identidad que permanece viva en la Sierra de Nayarit.

En Jesús María, comunidad del municipio de Del Nayar, las expresiones del pueblo Náayeri, conocido tradicionalmente como cora, encuentran una de sus manifestaciones más representativas en las máscaras utilizadas durante la celebración de la Judea, en Semana Santa. A ellas se suman textiles tradicionales elaborados con fibras vegetales, que forman parte de las prácticas culturales de la región.

El municipio también alberga comunidades wixárika, cuyas creaciones incluyen bordados y objetos decorados con chaquira. Para sus creadores, estas piezas pueden tener un significado que trasciende lo ornamental y comercial, pues están relacionadas con su cosmovisión, sus prácticas ceremoniales y su vínculo espiritual con el entorno.

Espacios para acercarse al arte indígena

Quienes buscan conocer estas expresiones también pueden hacerlo en distintos espacios dedicados a la promoción y exhibición de artesanías.

En Tepic, la Galería Artesanal Nayarte, ubicada en el parque La Loma, reúne obras wixárika y manifestaciones artesanales de otros pueblos originarios de Nayarit, entre ellos naayeri, tepehuanes y mexicaneros. El recinto cuenta con galería, cafetería, librería y auditorio, y ofrece acceso gratuito.

En Ixtlán del Río se encuentra Nayarte Casa de Artesanías, un espacio que promueve piezas representativas del pueblo wixárika y de creadores de la región. Además de funcionar como punto de exhibición y venta, busca acercar al público a la diversidad de técnicas y expresiones del arte popular nayarita.

Por su parte, en el Pueblo Mágico de Sayulita, la galería Tierra Huichol difunde el trabajo de familias artesanas de comunidades de la Sierra Madre de Jalisco y Nayarit. De acuerdo con su registro en el Sistema de Información Cultural, el espacio exhibe obras de más de 100 artistas wixárika. Entre ellas destacan cuadros de estambre sobre madera y piezas elaboradas a mano con chaquira de vidrio y cera de abeja.

Las Islas Marías como punto de encuentro

La promoción de estas expresiones también llegó a Puerto Balleto, en las Islas Marías, donde se implementó un modelo rotativo de participación para familias artesanas de los pueblos originarios de Nayarit, mediante puntos de venta y talleres dirigidos a visitantes.

Más de 64 familias wixáritari, na’ayeri, o’dam y meshikan formaron parte de esta iniciativa, que permitió comercializar sus creaciones directamente y acercar su trabajo a nuevos públicos. Detrás de cada pieza hay horas de elaboración, conocimientos heredados y una actividad que representa una fuente de ingresos para las comunidades.

La presencia de estas manifestaciones en distintos destinos del estado muestra cómo el patrimonio cultural puede formar parte de la experiencia turística, siempre que se reconozca el trabajo de quienes lo mantienen vigente.

Conocer el origen de cada pieza, valorar las técnicas utilizadas y reconocer a sus creadores permite mirar las artesanías más allá de su dimensión comercial: como expresiones de memoria, identidad y pertenencia que mantienen viva la herencia de los pueblos originarios de Nayarit.

Foto: Especial.