Voces femeninas contemporáneas: una cartografía literaria sobre lo inquietante y la violencia del presente
Claudia Gutiérrez e Inés Ferrero reflexionan sobre el origen del libro, las escrituras femeninas actuales y la necesidad de una literatura que desestabilice al lector
El libro Voces femeninas contemporáneas: poéticas de lo inquietante nació durante la pandemia, aunque sus raíces se encontraban en conversaciones previas entre las investigadoras Claudia Gutiérrez e Inés Ferrero. Ambas compartían lecturas, intereses y discusiones alrededor de una serie de escritoras latinoamericanas cuyas obras comenzaban a mostrar un mismo pulso: la presencia de lo inquietante como experiencia estética y política.
Las investigadoras identificaron un conjunto de textos atravesados por registros distintos, pero unidos por una misma intención de incomodar, desplazar y cuestionar. A partir de ese hallazgo, las conversaciones privadas derivaron en un seminario de investigación impulsado desde el cuerpo académico de estudios literarios al que pertenecen. El proyecto tomó forma en encuentros virtuales, conferencias y diálogos con autoras de distintos países, sostenidos mediante transmisiones en Facebook Live durante el confinamiento.
La virtualidad permitió reunir voces de Argentina, España, Estados Unidos y América Latina en un momento marcado por la distancia física y la fragilidad del contacto humano. El ciclo de conversaciones mantuvo el diálogo cultural y académico en un periodo de aislamiento social, con respaldo de la universidad, estudiantes, colegas y lectores que siguieron las sesiones.
Para las coordinadoras, el concepto de “lo inquietante” funcionó como un eje capaz de reunir escrituras, géneros y perspectivas diversas sin encerrarlas en una categoría rígida. El libro no pretendió construir una nueva teoría literaria ni definir un concepto cerrado. Inés Ferrero explica que la intención fue pensar lo inquietante como una noción flexible e incluyente, capaz de dialogar con lo fantástico, lo siniestro, lo monstruoso, el terror, el horror y lo grotesco.
Las poéticas reunidas en el volumen muestran distintas formas de producir inquietud. Algunas parten de la violencia social, otras del cuerpo, del lenguaje o de mecanismos narrativos ligados a lo extraño y lo fantástico. El interés central no radica en clasificar las obras, sino en observar el efecto que producen sobre el lector: una sensación de desplazamiento, desasosiego o ruptura frente a ciertas certezas.
Claudia Gutiérrez señala que el proyecto surgió desde el interés lector compartido y desde la identificación de una constante en muchas escrituras contemporáneas hechas por mujeres. Las autoras invitadas exploraban formas de desestabilización estética vinculadas con problemáticas políticas, sociales y subjetivas. En sus obras aparecían temas como la violencia de género, el abuso, las relaciones de poder, el cuerpo femenino y las tensiones entre identidad y lenguaje.
Las coordinadoras destacan que la pandemia no definió los temas del libro, aunque sí volvió posible el encuentro entre escritoras y académicas. El contexto sanitario facilitó el contacto virtual y amplió el alcance de las conversaciones, pero las preocupaciones presentes en las autoras respondían a conflictos previos y permanentes dentro de las sociedades contemporáneas.
La selección de las diez escritoras reunidas en el volumen obedeció a ese interés común por lo inquietante como efecto estético. Las investigadoras identificaron en sus obras una voluntad de problematizar la realidad y de interpelar al lector desde registros distintos. Algunas autoras trabajaban el terror y la ciencia ficción; otras recurrían al realismo, la violencia política o lo fantástico. Todas compartían una escritura orientada hacia la ruptura de certezas.
Inés Ferrero considera que una de las revelaciones más importantes del proyecto fue observar cómo estas autoras colocan en el centro de la discusión el lugar de la mujer dentro de la literatura, la política y la sociedad. Muchas de las escrituras reunidas en el libro denuncian distintas formas de violencia ejercidas contra las mujeres y cuestionan estructuras históricas de exclusión.
Las investigadoras subrayan también la aparición de un lenguaje directo, frontal y sin mediaciones. A diferencia de otras escritoras del siglo XX, muchas autoras contemporáneas nombran la violencia sin rodeos y construyen relatos donde el cuerpo, el abuso y el miedo aparecen desde una dimensión explícita. Esa fuerza expresiva produce textos capaces de impactar e incomodar al lector.
El libro encontró una recepción favorable tanto entre lectores como dentro de espacios académicos. Las conferencias originales comenzaron a ser citadas en investigaciones y trabajos especializados, lo que llevó a las coordinadoras a transformar aquellas conversaciones en un volumen impreso y digital. La edición universitaria permitió mantener el acceso abierto para cualquier lector interesado.
Para Claudia Gutiérrez, el espíritu del libro reside en la capacidad de estas escrituras para poner en jaque conceptos establecidos sobre identidad, cuerpo y poder. Inés Ferrero coincide y añade que las autoras construyen una literatura destinada a dejar huella, una escritura que obliga a mirar la realidad desde otra perspectiva y que invita al lector a asumir una postura crítica frente al mundo que habita.
Foto: Especial.