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Sarna retrata la memoria del escuadrón de la muerte en Atoyac

Sarna

El poeta guerrerense Emiliano Aréstegui presentó su poemario durante las actividades por el 59 aniversario de la masacre del 18 de mayo de 1967

En el marco de las actividades culturales por la conmemoración del 59° aniversario de la masacre del 18 de mayo de 1967, el poeta guerrerense Emiliano Aréstegui presentó en Atoyac su poemario Sarna, una obra que explora la vida de los llamados “escuadrones de la muerte” desde la poesía, la memoria y la observación social.

La jornada reunió a promotores culturales, activistas, lectores y habitantes de la región en una actividad organizada como parte de los trabajos impulsados por colectivos locales y familiares vinculados a la memoria histórica de la Costa Grande. Durante la bienvenida, la activista Micaela Cabañas destacó la necesidad de “culturizar la memoria histórica” para acercar a los jóvenes a episodios que siguen sin contarse de forma amplia.

“Queremos abrir sus conciencias por medio de la cultura”, expresó al señalar que las presentaciones de libros forman parte de un esfuerzo por mantener vivas historias ligadas a las luchas sociales de Guerrero.

El acto fue acompañado por el escritor y promotor cultural Víctor Cardona, quien relacionó el poemario con los espacios de alcoholismo callejero que marcaron distintas generaciones en la región. Cardona definió el libro como un retrato poético de esos grupos de hombres consumidos por el alcohol, conocidos popularmente como escuadrones de la muerte.

“Cada borracho que se está tirando ahí orinado, hay una historia maravillosa”, afirmó durante su intervención, en la que evocó personajes, anexos y grupos de alcohólicos anónimos de Atoyac y otros municipios de la Costa Chica.

El autor explicó que Sarna nació a partir de la observación de un escuadrón de la muerte instalado frente a la iglesia de San Nicolás de Tolentino, en Cuajinicuilapa. El libro, dijo, comenzó a escribirse durante madrugadas de trabajo y surgió también de experiencias vividas en la Ciudad de México, donde conoció comunidades de alcohólicos que habitaban parques y calles.

“El libro tiene una visión crítica de todo lo mundano que puede ser nosotros, los que nos decimos sanos, los que nos decimos sobrios”, señaló el poeta.

Aréstegui recordó que la obra obtuvo el Premio Estatal de Poesía María Luisa Ocampo y que antes de llamarse Sarna tuvo otros títulos, entre ellos Cruz de corazón y Ácara de perro. También detalló el trabajo editorial realizado junto a la editorial Hícaro Ediciones, encabezada por Ulver Sánchez Asensio, para construir la versión definitiva del poemario.

La presentación formó parte de una tradición cultural que desde hace años acompaña las conmemoraciones de mayo en Atoyac, donde la literatura y la música se integran a las actividades de memoria vinculadas a la figura de Lucio Cabañas y los movimientos sociales de Guerrero.

Durante el encuentro también se anunció la próxima presentación y discusión de la novela Guerra en el Paraíso, obra que ha sido traducida a varios idiomas y que continúa como uno de los referentes literarios sobre la guerrilla en México.

Foto: Especial.