Los muros del exilio: una historia por redescubrir en el muralismo mexicano
Dina Comisarenco Mirkin reconstruye el legado de Manuela Ballester y Josep Renau en México a través de archivos, fotografías y bocetos, en una investigación que también reivindica la aportación artística de Ballester.
El exilio republicano español dejó una huella importante en la vida cultural de México. Entre quienes encontraron en el país un nuevo espacio para desarrollar su trabajo estuvieron los artistas valencianos Manuela Ballester y Josep Renau, quienes llegaron en 1939, tras el final de la Guerra Civil española. Sus aportaciones al muralismo y su relación con la escena artística mexicana son recuperadas en el libro Los muros del exilio. Manuela Ballester y Josep Renau en México, de la historiadora de arte Dina Comisarenco Mirkin.
Publicado en coedición por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universitat de València y Bonilla Artigas Editores, el volumen reconstruye los proyectos murales que ambos artistas desarrollaron durante su estancia en el país. A través de fotografías, bocetos, diarios, testimonios y documentos de archivo, la investigación permite conocer obras desaparecidas, propuestas inconclusas y aspectos de sus procesos creativos que habían permanecido poco estudiados.
Uno de los ejes centrales de la publicación es la recuperación de Manuela Ballester como artista y creadora. Desde una perspectiva de género, Comisarenco examina su participación en los proyectos compartidos con Renau y las circunstancias familiares, laborales y profesionales que influyeron en la distribución de responsabilidades y en el reconocimiento de sus aportaciones. El libro plantea así una revisión de la historia del arte que durante décadas concedió mayor visibilidad a Renau y relegó el trabajo de Ballester a un segundo plano.
La investigación también recorre los espacios donde ambos artistas dejaron su huella, entre ellos el Sindicato Mexicano de Electricistas, el Hotel Casino de la Selva, en Cuernavaca; el Restaurante Lincoln, en la Ciudad de México, y el Hotel Mocambo, en Veracruz. Su actividad coincidió con una etapa de intensa producción mural en México, que favoreció el intercambio y la colaboración con creadores como David Alfaro Siqueiros.
Entre las obras estudiadas destaca Retrato de la burguesía, realizado en el Sindicato Mexicano de Electricistas por un equipo internacional en el que participaron Siqueiros, Renau y Ballester. Mediante diversas fuentes documentales, la autora reconstruye el proceso de elaboración y aporta elementos para comprender la intervención de los artistas valencianos en esta pieza.
Otro episodio relevante es España hacia América, mural realizado por Renau y Ballester en 1951 para el Casino de la Selva. La obra generó controversias en torno a la Conquista, la herencia española y la identidad mexicana. Aunque fue destruida años después, los registros gráficos y documentos reunidos en el libro permiten recuperar parte de su historia y características.
Con este trabajo, Dina Comisarenco Mirkin amplía la mirada sobre la influencia del exilio republicano español en el desarrollo artístico de México. Los muros del exilio no sólo documenta una serie de proyectos y colaboraciones, sino que también recupera el papel de una artista cuya trayectoria merece un lugar propio en la historia cultural de ambos países.
A través de archivos y testimonios, el libro invita a mirar nuevamente los muros, reconocer las historias que resguardan y comprender cómo el encuentro entre distintas experiencias políticas y culturales contribuyó a enriquecer el muralismo mexicano.
Foto: Especial.