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Almadía ratifica el premio a David Silva Rojas tras revisar su novela Donde el agua trabaja

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También cuestionó el tratamiento periodístico de la controversia y defendió el criterio humano frente a los detectores de inteligencia artificial.

Editorial Almadía confirmó que mantiene el I Premio Internacional de Novela Breve otorgado a David Silva Rojas por su novela Donde el agua trabaja, luego de realizar una revisión interna ante los cuestionamientos sobre el proceso de escritura y las sospechas relacionadas con el posible uso de inteligencia artificial.

En un comunicado dirigido a lectores y a la comunidad del libro, la editorial informó que concluyó el análisis de los materiales proporcionados por el autor y reiteró su confianza en él. La decisión también cuenta con el respaldo de la Sociedad Ventosa Arrufat y de las escritoras Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, integrantes del jurado.

De acuerdo con Almadía, la revisión consideró documentos sobre el proceso creativo de la novela, conversaciones con Silva Rojas y consultas a especialistas en tecnología, derecho y peritaje lingüístico. La editorial destacó que el escritor colaboró durante todo el procedimiento y respondió a las solicitudes de información.

El comunicado también defendió la independencia del jurado y recordó que el fallo fue una decisión literaria, tomada a partir de la lectura de los trabajos participantes.

Uno de los puntos centrales de la controversia es la confiabilidad de las herramientas que buscan identificar textos generados con inteligencia artificial. Almadía consideró que sus resultados no bastan para demostrar cómo fue escrita una obra y sostuvo que, ante cuestionamientos de esta naturaleza, es necesario escuchar al autor y examinar el conjunto de la información antes de emitir conclusiones.

La polémica también llevó a cancelar la gira que Silva Rojas tenía prevista en España. Según explicó la editorial, la decisión buscó proteger al escritor y evitar que las presentaciones del libro se convirtieran en interrogatorios, en lugar de ser espacios de encuentro con los lectores.

En su posicionamiento, Almadía también cuestionó la cobertura del caso realizada por uno de los periódicos de mayor alcance en lengua española. Señaló que, a su juicio, no siempre se distinguió entre sospechas y hechos demostrados, situación que tuvo consecuencias para el autor, las integrantes del jurado y la editorial. Incluso consideró que una disculpa del diario sería un gesto de respeto.

Más allá del caso particular, el comunicado puso sobre la mesa otra discusión: el papel de las empresas tecnológicas, principalmente del norte global, en la evaluación de la escritura latinoamericana. La editorial expresó su preocupación por que los sistemas de detección condicionen la creación literaria y lleven a los autores a evitar determinadas palabras, ritmos o recursos narrativos por temor a ser señalados por una máquina.

"Por nuestra parte, preferimos seguir confiando en el criterio humano", señala el documento, firmado por Almadía, Sociedad Ventosa Arrufat, Cristina Rivera Garza, Mónica Ojeda y Selva Almada.

Con la ratificación del premio, la editorial busca cerrar la revisión y devolver la atención a la novela y a su autor. Sin embargo, el caso mantiene abierta una discusión en el ámbito literario sobre los límites de las herramientas de inteligencia artificial, la autoría y la responsabilidad de los medios al abordar acusaciones que pueden afectar la reputación de un escritor.

Foto: Especial.