La memoria de la infancia llega en versos | Presentan nueva edición de La casa de mi abuela de Emiliano Aréstegui
El libro, ilustrado por Derek Badillo, fue comentado por Flor Venalonso, Marlan Valverde y Angélica Barrera en un encuentro literario realizado la tarde del viernes 27 de marzo de 2026.
La tarde del viernes 27 de marzo de 2026 se realizó la presentación del libro La casa de mi abuela, del poeta Emiliano Aréstegui, una obra que explora la memoria, la infancia y los vínculos familiares a través de un conjunto de poemas que dialogan con las ilustraciones del artista visual Derek Badillo.
El encuentro reunió a lectoras, lectores y promotores culturales interesados en conocer esta nueva edición del libro, que incorpora una propuesta gráfica renovada. Durante la presentación participaron como comentaristas las escritoras Flor Venalonso, Marlan Valverde y Angélica Barrera, quienes compartieron reflexiones sobre el sentido íntimo y colectivo del poemario.
Uno de los momentos más destacados fue la intervención de Derek Badillo, ilustrador del volumen, quien explicó el proceso creativo detrás de las imágenes que acompañan los textos. Badillo relató que la edición fue realizada mediante impresión risográfica, una técnica que permite tirajes más pequeños y experimentales, frecuente en proyectos independientes de arte y literatura.
El artista también explicó que las ilustraciones parten de una lectura personal de los poemas, donde la figura de la abuela aparece como una presencia fuerte y casi mítica. Más que una representación tierna, señaló, buscó retratar a una abuela poderosa, cercana a la memoria infantil y a la imaginación de quien recuerda.
Por su parte, Flor Venalonso destacó que el libro logra conectar con la experiencia de la infancia compartida en muchas comunidades del sur del país. Señaló que, aunque el poemario fue pensado inicialmente para lectores jóvenes, su sensibilidad permite que personas de distintas edades se reconozcan en sus imágenes y recuerdos.
Marlan Valverde, quien relató su experiencia trabajando con niñas y niños en espacios de formación literaria, comentó que los poemas del libro han servido como punto de partida para que los más pequeños escriban sobre sus propios abuelos y sobre los lugares donde crecen. Según explicó, la obra abre una conversación sobre la memoria familiar, el duelo y los afectos.
Por su parte, Angélica Barrera subrayó la capacidad del libro para construir una cartografía emocional de la casa y del pueblo, donde los objetos cotidianos y las escenas domésticas se transforman en símbolos de la memoria.
El propio Emiliano Aréstegui explicó que la figura de la abuela en el libro no corresponde únicamente a una persona específica, sino que es una construcción hecha de muchas memorias y experiencias. “Es una abuela compuesta de muchas abuelas”, señaló, al referirse a los recuerdos de distintas comunidades y momentos de su infancia que dieron forma a los poemas.
La nueva edición de La casa de mi abuela refuerza ese universo a través de la propuesta visual de Badillo, donde colores y escenas imaginarias dialogan con la mirada de un niño que recuerda su hogar y su pueblo.
La presentación se convirtió así en un espacio de encuentro entre poesía, ilustración y memoria colectiva, donde las historias familiares y las experiencias de la infancia encontraron eco en la voz de quienes asistieron al evento.
Foto: Captura de pantalla.