La Fiesta del Libro y la Rosa alcanza la mayoría de edad
Serán cuatro días del encuentro literario, que articula artes, pensamiento crítico y diálogo social bajo el lema “Nombrar para existir”
La Fiesta del Libro y la Rosa celebra su edición número 18 con una expansión significativa en programación, sedes y alcance temático. Del 23 al 26 de abril, el encuentro organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México reunirá más de 500 actividades en torno a la literatura y su cruce con otras disciplinas, con la cultura de paz como eje central.
Durante la conferencia de prensa, Rosa Beltrán subrayó que se trata de “una de las celebraciones del libro más importantes del país” y destacó su carácter singular: una fiesta que no solo convoca a escritores, editores y lectores, sino que propicia el diálogo entre literatura, cine, música, artes visuales y géneros híbridos. Además, enfatizó el crecimiento del programa —de 398 a más de 500 actividades— y la ampliación a cuatro días, en concordancia con el Día Internacional del Libro.
El encuentro tendrá como sede principal el Centro Cultural Universitario, con extensiones en recintos como el Museo Universitario del Chopo, el Colegio de San Ildefonso, Casa Universitaria del Libro y espacios en Cuernavaca y Madrid. Este crecimiento, señalaron los organizadores, refleja la consolidación de una tradición que ha pasado de generación en generación.
El programa literario contará con la participación de Dolores Reyes, Brenda Navarro, María Negroni, Ruperta Bautista y Juan Villoro, entre otros. La inauguración incluirá un diálogo entre Reyes y Navarro, mientras que diversas mesas abordarán temas como desaparición, violencia, memoria y justicia desde la literatura.
El eje “Nombrar para existir” articula una reflexión sobre la violencia contemporánea. En ese sentido, Julia Santibáñez destacó que la literatura permite construir narrativas que dignifican a las víctimas y confrontan la impunidad. Conversatorios como “¿Qué significa un nombre para mí?” o “Hacer la paz con el cuerpo” buscarán abrir espacios de diálogo sobre duelo, memoria y resistencia.
La programación incluye también homenajes a figuras clave como Miguel León-Portilla, a cien años de su nacimiento, cuya obra Visión de los vencidos será revisitada por su vigencia en el reconocimiento de las lenguas originarias. Asimismo, se conmemorará el centenario de Jaime Sabines y se recordará a autores y promotores culturales recientemente fallecidos.
En el ámbito editorial, Socorro Venegas destacó el papel de la UNAM como una de las principales editoriales en lengua española y anunció actividades como el laboratorio de publicaciones, así como la distribución masiva del libro Tiro libre. Relatos cancheros sobre fútbol, con textos de autores como Martín Caparrós.
La fiesta también fortalecerá su dimensión internacional con la incorporación del festival Centroamérica Cuenta, que aportará voces de la región para dialogar sobre problemáticas sociales y políticas contemporáneas.
En paralelo, la Revista de la Universidad de México participará con mesas sobre periodismo, violencia y cultura digital, incluyendo la proyección del documental Estado de silencio, centrado en los riesgos que enfrentan periodistas en el país.
La oferta artística incluirá conciertos, talleres y exposiciones, como la muestra fotográfica de Pedro Valtierra, así como presentaciones musicales de agrupaciones universitarias y propuestas contemporáneas.
Con 181 stands editoriales —un incremento de 12% respecto al año anterior— y actividades dirigidas a infancias, jóvenes y público especializado, la Fiesta del Libro y la Rosa reafirma su vocación como espacio de encuentro entre lectores y creadores. A decir de sus organizadores, en un contexto marcado por la violencia y la incertidumbre, la literatura se mantiene como un territorio para nombrar, comprender y construir comunidad.
Foto: Especial.