Gobierno federal defiende itinerancia internacional de la colección Gelman
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, afirma que el acervo de arte moderno mexicano permanece en manos de coleccionistas nacionales y sólo puede salir del país de manera temporal bajo supervisión del INBAL
Durante la conferencia matutina del gobierno federal encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, aclaró la situación de la Colección Gelman, uno de los acervos privados más relevantes del arte moderno mexicano, y subrayó que sus obras permanecen protegidas por la legislación patrimonial del país.
La funcionaria explicó que la colección se conformó en la década de 1940 y reúne más de 200 piezas, entre ellas 30 obras con declaratoria de monumento artístico de creadores fundamentales como Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros. Este reconocimiento legal —explicó— tiene como objetivo preservar obras consideradas parte esencial de la historia y la identidad artística nacional, regulando su conservación y prohibiendo su exportación definitiva.
Curiel de Icaza detalló que, pese a las inquietudes surgidas en torno a su itinerancia internacional, la colección ha salido del país más de 30 veces desde 2010 con los permisos correspondientes, siempre bajo la figura de exportación temporal. Señaló además que durante casi dos décadas el acervo se exhibió exclusivamente en museos internacionales, sin presentarse en México.
La secretaria destacó que, a partir de 2023, la colección adquirió un nuevo enfoque tras ser adquirida por coleccionistas mexicanos, lo que permitió que regresara al país y se presentara nuevamente al público nacional en el Museo de Arte Moderno. La exposición, añadió, se mantendrá abierta hasta julio y se busca que sea uno de los atractivos culturales relevantes durante la próxima afluencia internacional vinculada al Mundial de fútbol.
Según explicó, la gestión de la colección incluye la participación de una entidad bancaria encargada de tareas técnicas como aseguramiento, conservación y organización de itinerancias, sin que ello implique la venta del acervo. “La colección sigue siendo mexicana”, enfatizó la titular de Cultura.
Asimismo, precisó que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura mantiene la responsabilidad de supervisar el estado de conservación de las obras con declaratoria y verificar que regresen al país conforme a la ley. Para ello se firmó un convenio de acompañamiento técnico por cinco años, mientras que la legislación aduanera establece que las piezas exportadas temporalmente deben regresar a México cada dos años.
En ese marco, Curiel de Icaza adelantó que, tras concluir su exhibición actual, la colección Gelman iniciará una nueva etapa de circulación internacional y volverá a México en 2028, como parte de un esquema que —dijo— busca equilibrar la proyección internacional del arte mexicano con el acceso del público nacional a uno de los acervos más significativos del siglo XX.
Foto: Miguel Benítez.