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El pensamiento humano, la clave para enfrentar los riesgos de la inteligencia artificial

GabrielaHuidobro

La académica chilena María Gabriela Huidobro advierte que la alfabetización digital debe recuperar una perspectiva humanista, donde el rigor intelectual y la atención al lenguaje funcionen como defensa frente al fraude y la desinformación.

En un contexto marcado por el avance acelerado de la inteligencia artificial y la creciente sofisticación de los engaños digitales, la historiadora, escritora y académica chilena María Gabriela Huidobro Salazar sostiene que la principal herramienta de defensa frente a los riesgos tecnológicos no es un algoritmo, sino el pensamiento crítico. Para la especialista, acciones aparentemente simples —como la revisión de la ortografía o la atención al lenguaje— pueden convertirse en mecanismos clave para detectar fraudes y protegerse en el entorno digital.

Huidobro, quien se desempeña como Decana Asociada de Posgrado de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, plantea que la alfabetización digital debe construirse desde una perspectiva profundamente humanista. En un mundo donde los sistemas automatizados producen textos e imágenes con un realismo cada vez mayor, la capacidad humana de observar detalles, dudar y analizar se vuelve un recurso indispensable.

La reflexión surge de una experiencia personal: la académica recibió un correo electrónico fraudulento que simulaba ser un mensaje legítimo. Sin embargo, una “z” mal colocada en el texto fue suficiente para alertarla de que se trataba de un intento de phishing. Ese pequeño error evidenció, según explica, que el cuidado del lenguaje no solo responde a normas formales, sino que refleja un orden mental capaz de identificar anomalías.

“La ortografía no es un mero adorno de puristas; manifiesta un orden mental y la atención al otro. En un mundo saturado de ilusiones falsas, el lenguaje se convierte en un mecanismo de defensa”, señala la investigadora.

La especialista advierte que la cultura de la inmediatez está favoreciendo una “automatización del pensamiento”. El uso indiscriminado de herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT, para redactar desde correos cotidianos hasta reflexiones complejas, podría debilitar la capacidad de discernimiento de los usuarios. Al delegar la escritura y la formulación de ideas a los algoritmos, explica, se pierde sensibilidad para detectar inconsistencias o engaños.

“Estamos perdiendo las herramientas básicas de discernimiento. Si dejamos de cuidar la forma, no prestaremos atención a los detalles; y sin detalles, nos volvemos vulnerables ante un entorno que se especializa en el engaño sutil”, advierte.

Ante este panorama, Huidobro propone que las instituciones educativas promuevan una “des-automatización” del individuo, es decir, un proceso formativo que priorice el desarrollo intelectual por encima del simple aprendizaje técnico. La tecnología, sostiene, debe funcionar como apoyo a la creatividad humana y no como un sustituto de ella.

Entre las estrategias que plantea se encuentran fomentar la duda metódica frente al origen y la veracidad de los contenidos digitales, vincular el uso de la inteligencia artificial con el análisis filosófico y promover prácticas de lectura crítica y observación pausada que contrarresten la lógica acelerada del consumo de información en internet.

Para la académica, el futuro del trabajo y la seguridad personal no dependerán únicamente de dominar nuevas herramientas tecnológicas, sino de fortalecer capacidades que las máquinas no pueden replicar: la reflexión, la interpretación y la sensibilidad ante lo inusual.

“La nueva alfabetización debe ser profundamente humanista, para fortalecer aquello que las máquinas no pueden replicar: la duda metódica, la capacidad de análisis y la sensibilidad ante la anomalía”, concluye.

Foto: Especial.