El currículum entra a la era de la inteligencia artificial
Experta advierte que los CV genéricos pierden fuerza frente a sistemas automatizados de reclutamiento y nuevos criterios digitales
La transformación digital del mercado laboral ha cambiado la forma en que las empresas contratan talento y, con ello, la manera en que los candidatos deben presentar su experiencia profesional. En un entorno donde la inteligencia artificial participa en los primeros filtros de selección, adaptar el currículum vitae dejó de ser una recomendación para convertirse en una necesidad.
De acuerdo con la Dra. Alma A. Hernández Alvarado, coordinadora de la Licenciatura en Administración de Empresas en CETYS Universidad Campus Mexicali, el principal error de muchos aspirantes consiste en utilizar currículums genéricos o saturados de información, sin tomar en cuenta las necesidades específicas de cada vacante.
La especialista señaló que hoy el valor de un CV no radica en la cantidad de datos, sino en su relevancia. Personalizar el documento, investigar a la empresa y traducir la experiencia laboral en resultados concretos son aspectos que permiten captar la atención desde los primeros segundos.
“El currículum debe hablar el idioma del puesto al que se aplica”, explicó Hernández Alvarado, al destacar que claridad, estructura y logros medibles son elementos decisivos en los procesos actuales de contratación.
La inteligencia artificial ya forma parte de las dinámicas de reclutamiento en numerosas empresas, que utilizan sistemas automatizados conocidos como applicant tracking systems (ATS) para analizar currículums, detectar palabras clave y medir la compatibilidad de los perfiles con cada vacante.
Antes de llegar a un reclutador, muchos candidatos deben superar este filtro digital. Por ello, integrar términos relacionados con el puesto y alinear la experiencia profesional con los requerimientos de la empresa resulta fundamental para aumentar las posibilidades de avanzar en el proceso.
Sin embargo, la académica subrayó que la tecnología no sustituye la evaluación humana. “No podemos dejarle a un sistema toda la responsabilidad del proceso. Es un filtro inicial, pero la validación final siempre requiere la interacción humana”, puntualizó.
En este contexto, las habilidades blandas adquieren mayor relevancia. Pensamiento crítico, comunicación, capacidad analítica, trabajo en equipo, adaptación al cambio y aprendizaje continuo figuran entre las competencias más valoradas y difíciles de reemplazar por herramientas automatizadas.
Además, la alfabetización digital y el conocimiento de plataformas de inteligencia artificial se consolidan como capacidades esenciales para el desarrollo profesional. A esto se suma la importancia de construir una marca personal sólida en espacios digitales como LinkedIn, portafolios en línea y redes profesionales, cada vez más influyentes en los procesos de contratación.
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