“¿Dónde estaban hace 20 años?”: la frase que marcó la entrevista sobre la Colección Gelman
El diálogo entre la periodista Gabriela Warkentin y la secretaria de Cultura Claudia Curiel de Icaza estuvo marcado por tensiones, interrupciones y cuestionamientos sobre el futuro de uno de los acervos clave del arte moderno mexicano
En una entrevista radiofónica entre la periodista Gabriela Warkentin y la secretaria de Cultura federal Claudia Curiel de Icaza generó un intenso intercambio sobre el destino y la gestión de la Colección Gelman, considerada uno de los acervos privados más relevantes del arte moderno mexicano.
Durante la conversación, que se transmitió en el programa de radio “Así las cosas” que conduce la comunicadora Gabriela Warkentin, Curiel de Icaza respondió a cuestionamientos sobre la eventual salida de la colección del país y el papel de instituciones financieras en su itinerancia internacional. El momento del diálogo ocurrió cuando Curiel de Icaza cuestionó a quienes han expresado preocupación por el tema con una frase que se repitió a lo largo de la entrevista: “¿Dónde estaban hace 20 años?”.
La secretaria insistió en que la colección (actualmente exhibida en el Museo de Arte Moderno) no se encuentra en riesgo de abandonar definitivamente el país y subrayó que el público puede visitarla actualmente. Según explicó, el acervo pertenece a coleccionistas mexicanos y no al banco que participa en su itinerancia internacional.
“Hace 20 años que nadie habla de la Gelman. Hoy la colección está en México y la pueden ir a ver”, afirmó la funcionaria, quien reiteró que el acuerdo con Banco Santander se limita a tareas de preservación, gestión e itinerancia internacional, sin que la institución financiera sea propietaria del acervo.
Warkentin, por su parte, insistió en la necesidad de aclarar la información pública disponible, particularmente después de publicaciones en España que hablan de un depósito a largo plazo del acervo en sedes internacionales. La periodista también planteó dudas sobre los tiempos específicos de itinerancia y la forma en que se autoriza la salida temporal de obras consideradas patrimonio cultural.
En respuesta, Curiel de Icaza explicó que la movilidad de las piezas se rige por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que establece permisos temporales para la salida de obras con declaratoria artística. De acuerdo con la funcionaria, estos permisos pueden extenderse hasta cinco años, siempre con la obligación de que las piezas regresen al país.
El intercambio se tornó más tenso cuando la periodista defendió el derecho del público a cuestionar las decisiones culturales, incluso si esas preguntas no se hicieron en el pasado. “Me parece que se puede reiterar las veces que alguien quiera”, respondió Warkentin ante los señalamientos de la funcionaria.
La secretaria reiteró que el gobierno federal mantiene un papel de supervisión y protección sobre el acervo, pese a tratarse de una colección privada, y aseguró que continuará presentándose en museos mexicanos. Mientras tanto, invitó al público a visitar la exposición vigente en el Museo de Arte Moderno.
La conversación dejó abiertas varias interrogantes sobre la temporalidad exacta de la itinerancia y el papel de las instituciones involucradas. Al cierre del intercambio, Warkentin resumió el tono del diálogo con una frase que resonó entre los oyentes: “Ahora sí nos puso una regañiza Claudia Curiel”, aludiendo a la insistencia de la funcionaria en cuestionar por qué el debate no se había planteado dos décadas atrás.
Foto: Miguel Benítez.