Dispositivo para drenar el limbo | Exposición colectiva que reconfigura la mirada sobre Guerrero
(28) artistas articulan una instalación viva que cuestiona los estereotipos del estado y construye un circuito independiente entre Guerrero, San Luis Potosí y Guanajuato
Lejos de las representaciones folclorizadas y reductivas, una nueva exposición colectiva propone repensar qué es Guerrero desde el arte contemporáneo. Bajo el título Dispositivo para drenar el limbo, (28) artistas presentan una instalación en Demina Laboratorio de Artes en Acapulco, que funciona como un solo cuerpo: un “cadáver exquisito” donde cada pieza dialoga con las demás para construir un discurso común, crítico y expansivo.
El proyecto surge de una inquietud central: cuestionar la narrativa dominante que reduce a Guerrero a símbolos como el jaguar o la iguana.
“Eso es un reduccionismo terrible”, señalan los organizadores.
En cambio, la muestra apuesta por visibilizar las múltiples fuerzas, tensiones y realidades que atraviesan al estado.
La exposición encuentra su raíz conceptual en la metáfora de la caja de Pandora. Sin embargo, lejos de permanecer cerrada, aquí aparece desmembrada: sus fragmentos han sido intervenidos por los artistas y reconfigurados como piezas que, al interactuar, liberan discursos, memorias y conflictos. La intención no es solo abrir la caja, sino vaciarla, activar lo que quedó contenido —incluida la esperanza— y convertirla en una fuerza transformadora.
El resultado es una instalación compuesta por 38 piezas que, más que una suma de obras individuales, funciona como un dispositivo. En este contexto, el término remite a un sistema de relaciones: cada obra establece conexiones con otras, generando líneas de comunicación que expanden el sentido de la muestra. La museografía, a cargo del maestro Miguel Ángel Sotelo, fue clave para articular este entramado y convertirlo en una experiencia integral.
“El todo es más que la suma de las partes”, explican los curadores.
La exposición no se plantea como una colección de piezas aisladas, sino como un organismo en el que cada elemento cobra sentido en relación con los demás.
Uno de los ejes centrales es la noción del “limbo”, concebido como un espacio simbólico donde se acumulan memorias, tensiones y procesos no resueltos. Guerrero, desde esta perspectiva, se presenta como un territorio suspendido entre el pasado y el presente: “un no lugar, un no tiempo, donde parece que no pasa nada, pero está pasando todo”.
El arte, entonces, se propone como un mecanismo para “drenar” ese limbo: activar lo contenido, visibilizar lo oculto y generar nuevas posibilidades de lectura.
Más allá de la propuesta estética, el proyecto también destaca por su carácter colaborativo e independiente. La exposición forma parte de una red de espacios autogestionados que conecta Guerrero con San Luis Potosí y Guanajuato, a través de iniciativas como Casa Canera y Torre Andrade. Esta alianza busca romper con la lógica centro-periferia y construir circuitos alternativos de circulación artística.
Como parte de este intercambio, se creó una réplica exacta de un espacio expositivo —la Casa Canera Cuata— que funciona como un “portal” simbólico entre territorios. La muestra será presentada el 25 de abril en San Luis Potosí, en un ejercicio que los propios artistas describen como una “teletransportación” cultural.
El proyecto también contempla un modelo de gestión colectiva: los (28) artistas participantes asumirán, de manera rotativa, la dirección del espacio durante un año, explorando nuevas formas de producción, exhibición y liderazgo dentro del ámbito artístico.
En este contexto, Dispositivo para drenar el limbo no solo es una exposición, sino un proceso en movimiento. Una plataforma que apuesta por la independencia, la colaboración y la experimentación como formas de resistencia frente a las estructuras tradicionales del arte.
“Más que una muestra, es un ejercicio de arte vivo”, concluyen sus creadores.
Uno que, lejos de ofrecer respuestas definitivas, invita a abrir la mirada y a cuestionar las narrativas que definen —y limitan— la identidad de un territorio.
Foto: Miguel Benítez.