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Cuando el arte viaja para encontrarse: "Los ColoCaos" llega a Acapulco

expocolocaos

Ocho creadores potosinos presentan una exposición colectiva que convierte la experiencia personal en un diálogo abierto con el público dentro de Demina Laboratorio de Artes.

Ni la mitad de semana ni la lluvia que cayó sobre Acapulco impidieron que la comunidad artística respondiera al llamado. La noche del miércoles, mientras el aguacero refrescaba una ciudad acostumbrada al calor del verano, artistas, gestores culturales y visitantes se reunieron en Casa Canera Cuata, ubicada en el primer piso de Demina Laboratorio de Artes, para inaugurar Los ColoCaos, una exposición colectiva que estrecha los vínculos entre San Luis Potosí y Acapulco a través del arte independiente.

Lejos de las grandes instituciones y de los circuitos comerciales, el encuentro confirmó que los espacios autogestivos siguen siendo un territorio fértil para el diálogo artístico. Durante la inauguración, los propios creadores conversaron con el público sobre los procesos que dieron origen a sus obras, generando un intercambio cercano que convirtió la exposición en un ejercicio de reflexión colectiva.

La muestra reúne el trabajo de Zoé Díaz, Flora Moreno, Yiyo (Ayuri), Breck Acosta, Fona, Madeline (Melissa Salazar), Pau Loma y Sam, ocho artistas originarios de San Luis Potosí que llegaron a Acapulco como parte del proyecto Agujero de Gusano, impulsado por Casa Canera con el respaldo del Patronato de Arte Contemporáneo (PAC).

Las piezas transitan entre la fotografía, la pintura, la gráfica expandida, el arte textil y la escultura para abordar temas como la memoria, la salud mental, la identidad, la diversidad sexual, los vínculos familiares y la transformación emocional. Más que una exposición colectiva, la muestra funciona como un mosaico de experiencias personales convertidas en lenguaje visual.

Uno de los trabajos que más llamó la atención fue el de Breck Acosta, quien presentó una serie fotográfica construida a partir de varios años de trabajo sobre la aceptación del cuerpo, la frustración y el autoconocimiento. Sus imágenes parten de experiencias vividas en espacios de encuentro para hombres de la diversidad sexual y proponen una mirada alejada de los estereotipos.

"Es una recopilación de distintas etapas de mi proceso de aceptación. Empecé este proyecto cuando tenía 17 años y hoy puedo compartirlo por primera vez fuera de San Luis Potosí", comentó el artista, quien reconoció sentirse sorprendido por la cálida recepción del público acapulqueño.

La introspección también atraviesa la obra de Zoé Díaz, quien mediante la pieza Así te tocó, agua explora las emociones derivadas de convivir con trastornos de salud mental y la sensación de no encontrar un lugar propio dentro del espacio doméstico.

Por su parte, Sam presenta La parálisis de un entorno, una serie fotográfica donde el deterioro de muebles y habitaciones se convierte en metáfora del desgaste emocional, mientras que Flora Moreno propone, con Metamorcos, una reflexión sobre las transformaciones afectivas mediante el diálogo entre el retrato y los ciclos de la naturaleza.

En tanto, Momo (Montse Escudero) desarrolla una investigación artística sobre el abandono, la ausencia y la memoria a través de fotografía, gráfica expandida, pintura, libros de artista y performance, mientras que Pau Loma y Yiyo complementan el recorrido con propuestas que exploran la construcción del recuerdo y la experimentación gráfica.

Más allá de las obras, la exposición representa el resultado de una red de colaboración que comenzó hace más de un año entre espacios culturales independientes de San Luis Potosí, León y Acapulco.

El artista visual y gestor cultural José "Homi" Martínez, integrante de Demina Laboratorio de Artes, explicó que el intercambio surgió después de que creadores acapulqueños exhibieran su trabajo en San Luis Potosí.

"Queremos construir puentes entre comunidades artísticas que, aunque viven contextos distintos, enfrentan problemáticas similares. Estos encuentros permiten compartir procesos, generar nuevas colaboraciones y fortalecer la producción independiente", señaló.

En el mismo sentido, Alan Castro, artista visual y uno de los responsables del proyecto Casa Canera, destacó que la colaboración demuestra la importancia de crear circuitos alternativos para el arte contemporáneo fuera de las grandes capitales culturales.

La presencia de los artistas en Acapulco también puso de manifiesto el valor de estos intercambios para quienes comienzan a consolidar su trayectoria. Para varios de ellos, Los ColoCaos representa su primera exposición fuera de San Luis Potosí, una oportunidad para dialogar con públicos distintos y confrontar sus procesos creativos con otras realidades.

Mientras la lluvia seguía cayendo sobre las calles del Centro Histórico, el público recorría lentamente la exposición, escuchando las historias detrás de cada pieza y descubriendo que las experiencias más íntimas —el abandono, la ansiedad, el deseo o la identidad— también pueden convertirse en un punto de encuentro colectivo.

La exposición permanecerá abierta hasta el 15 de agosto en Casa Canera Cuata, dentro de Demina Laboratorio de Artes, donde continuará el programa de intercambio artístico entre San Luis Potosí y Acapulco con nuevas exposiciones, talleres y actividades abiertas al público.

Foto: Miguel Benítez.