Burnout en la Generación Z: la carrera por el éxito inmediato pasa factura
Expertas de CETYS alertan sobre el impacto de la presión social y digital en la salud mental de los jóvenes
En una era marcada por la inmediatez, la sobreexposición en redes sociales y expectativas cada vez más elevadas, especialistas de CETYS Universidad advirtieron sobre el burnout en la Generación Z, un fenómeno asociado a la presión por alcanzar el éxito a edades tempranas.
Ivon Guerrero Ceballos, directora de los programas de Psicología, y Silvia Beltrán Machuca, psicóloga del Centro de Desarrollo Estudiantil (CEDE), coincidieron en que las nuevas generaciones enfrentan un entorno altamente demandante, donde las exigencias externas se interiorizan y se convierten en una autoexigencia constante.
“Existe una fuerte presión por ‘tener que ser’ y rendir continuamente. Estas demandas se transforman en una voz interna que impulsa a dar siempre más, pero que también puede derivar en autoexplotación”, explicó Beltrán Machuca.
Esta dinámica, agregó, provoca que cuando no se alcanzan ciertos objetivos, los jóvenes lo perciban como una falla personal, especialmente al compararse con otros.
Por su parte, Guerrero Ceballos destacó el papel de las redes sociales en la intensificación de este fenómeno, al proyectar estilos de vida idealizados que no siempre corresponden con la realidad. “Se genera una constante comparación que puede derivar en frustración y ansiedad desde edades muy tempranas”, señaló, al tiempo que subrayó que la autorrealización es un proceso gradual que debe construirse con metas realistas.
Entre las principales consecuencias del burnout, las especialistas señalaron el agotamiento emocional y académico, así como la presencia de ansiedad, depresión y desconexión con las propias necesidades. A esto se suma la construcción de vínculos superficiales, al priorizar el rendimiento sobre las relaciones personales.
Asimismo, advirtieron que esta presión no surge únicamente en la vida adulta, sino que se gesta desde etapas tempranas, impulsada tanto por expectativas familiares como por entornos altamente estructurados que limitan el descanso y la exploración personal. Este contexto puede dificultar la construcción de la identidad y reforzar la idea de que el valor individual depende de los logros alcanzados.
En cuanto a la frustración por no cumplir metas en determinados momentos, enfatizaron que no existe una edad específica para el éxito, ya que cada trayectoria responde a condiciones y oportunidades distintas. Comparar procesos individuales, dijeron, puede distorsionar la percepción del propio desarrollo.
Por último, las expertas recomendaron cuestionar las ideas tradicionales de éxito, priorizar el bienestar emocional y fortalecer redes de apoyo. También destacaron la importancia de aprender del error como parte fundamental del crecimiento.
“El éxito no debe medirse solo por logros acumulados, sino por la capacidad de construir una vida coherente con los propios valores, en equilibrio con la salud mental”, concluyeron.
Foto: Especial.