Bolero Techno: poesía, ruptura y experimentación sonora
La presentación del libro de Abraham Truxillo reunió literatura, música y exploración digital con el respaldo del colectivo cultural La Tarántula Dormida y Demina Laboratorio de Artes
La poesía contemporánea encontró un espacio de diálogo y experimentación durante la presentación del libro Bolero Techno, del poeta guerrerense Abraham Truxillo, actividad realizada en Chilpancingo con el apoyo del colectivo cultural La Tarántula Dormida.
La jornada inició con la lectura de un texto por parte de Ortiz, quien contextualizó la propuesta poética de Truxillo dentro de una tradición literaria que se nutre tanto de la herencia cultural como de su constante cuestionamiento.
“Todo arte —sea literatura, poesía, pintura, teatro o cine— es tradición, pero toda tradición necesita ser transgredida”, señaló Ortiz ante el público. “El arte es ruptura; nada permanece. Todo está sujeto a una nueva forma de mirar, a otra manera de contemplar el mismo árbol que, aunque parezca inmóvil, se transforma”.
Durante su intervención, destacó que la obra de Truxillo dialoga con diversas corrientes de la poesía de ruptura. En particular, mencionó la influencia de la antipoesía de Nicanor Parra, la irreverencia de los estridentistas y la actitud contestataria de los infrarrealistas, elementos que ya se insinuaban en su libro anterior, Huracán Antipoema.
Según Ortiz, Bolero Techno mantiene esa línea de exploración estética, en la que la fragmentación, la ironía y el cuestionamiento del canon literario funcionan como ejes de una escritura que se sitúa deliberadamente en los márgenes.
“La vanguardia no siempre consiste en avanzar hacia adelante; también implica mirar hacia atrás y recoger esas formas impuras que quedan en la orilla, como el sedimento que deja el mar”, explicó.
El libro —definido por el propio autor como una colección de “poemas y antipoemas”— se mueve entre la experimentación verbal y la exploración de nuevos soportes. Truxillo explicó que, además de su versión impresa, el proyecto cuenta con una dimensión digital desarrollada en colaboración con la programadora y creadora audiovisual Lidya Cota.
A partir de una selección de poemas, Cota generó un conjunto de piezas musicales que funcionan como un “avatar digital” del libro, disponibles actualmente en plataformas como YouTube. La música fue producida mediante herramientas de inteligencia artificial, explorando la relación entre poesía, sonido y tecnología.
“Es un proyecto híbrido que se fue armando con el tiempo”, comentó Truxillo. Aunque Bolero Techno es su libro más reciente publicado, en realidad fue el segundo que terminó de escribir. Parte de los textos surgieron durante el proceso de su primer libro, Postales del ventrílocuo (2011), pero quedaron fuera de aquella edición y permanecieron guardados durante años.
El volumen fue publicado por la editorial Manufalsa, dirigida por Miguel Ángel Coletti.
Uno de los momentos más experimentales de la obra aparece en la sección final del libro, donde Truxillo presenta una serie de “mashups poéticos”. Se trata de composiciones breves elaboradas mediante la técnica del centón, práctica literaria de origen barroco que consiste en construir nuevos textos a partir de versos de otros autores.
En estos ejercicios, el poeta combina fragmentos de escritores del Siglo de Oro con letras de la música popular contemporánea. Así, conviven en un mismo poema voces como Santa Teresa de Jesús, Góngora o Calderón de la Barca con referencias a Caifanes, Celia Cruz o Daddy Yankee.
Para Truxillo, esta estrategia responde a una concepción abierta de la escritura.
“La literatura es profundamente moldeable”, afirmó. “Me interesa trabajar con la apropiación, la parodia, el remake o el cover. Al igual que en la música o en la pintura, la palabra permite estos cruces y reinterpretaciones”.
La presentación también incluyó la lectura de algunos poemas del libro, entre ellos Dog Surfing, una pieza extensa que combina imágenes marítimas con un lenguaje de fuerte carga sensorial y ritmo experimental.
Al cierre del encuentro, el autor conversó con el público sobre los procesos creativos detrás del libro y sobre las posibilidades de la llamada “literatura expandida”, término que designa aquellas obras que buscan nuevos soportes y formatos más allá del libro tradicional.
El Bolero Techno en Acapulco
La relación entre literatura, tecnología y creación contemporánea fue el eje de la presentación del libro “Boleto Tecno”, en Demina Laboratorio de Artes, un proyecto que explora los cruces entre la poesía y la inteligencia artificial dentro del campo de la literatura electrónica. La sesión contó con la participación de la creadora Lidya Cota, quien compartió su experiencia al trasladar algunos de los textos del volumen al terreno musical mediante herramientas digitales.
Durante la presentación, Truxillo explicó que este segundo proyecto literario se inscribe de manera general en el ámbito de la literatura electrónica, una vertiente que integra recursos tecnológicos y experimentación digital en la escritura. Según el autor, la obra se plantea como un libro que dialoga activamente con herramientas de inteligencia artificial para ampliar sus posibilidades creativas.
“Este segundo proyecto, que podría clasificarse de manera general en lo que es la literatura electrónica, avanza y se aprovecha de la inteligencia artificial para jugar y hacer de este proyecto un proyecto que vive en un libro”, comentó el escritor al referirse al proceso de creación.
El libro también ha comenzado a circular en espacios académicos y culturales dedicados a la innovación artística. De hecho, “Boleto Tecno” fue invitado a participar en El Aleph: Festival de Arte y Ciencia, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México, un encuentro que reúne proyectos que combinan ciencia, tecnología y arte contemporáneo, y que se celebrará el próximo mes de mayo.
Por su parte, Lidya Cota relató que su acercamiento al libro surgió más como una exploración creativa que como un experimento formal. A partir de varios de los poemas incluidos en el volumen, decidió trabajar con herramientas accesibles de inteligencia artificial para generar composiciones musicales inspiradas en los textos.
“Este libro tiene algo que a mí me pareció muy especial. Desde que lo conocí, y justo ahora que las herramientas de inteligencia artificial están cada vez más al alcance de todos, pensé que era posible intentar ese experimento”, explicó.
Para ello utilizó el programa Suno, una herramienta digital que permite crear piezas musicales a partir de instrucciones textuales. Cota seleccionó algunos de los poemas y, de manera intuitiva, definió elementos como ritmo, arreglos, mezcla y tipo de voces para construir los prompts —las indicaciones iniciales que orientan el resultado de una plataforma de inteligencia artificial generativa.
El proceso derivó en una serie de canciones inspiradas en los textos del libro, abriendo una capa adicional de interpretación que traslada la poesía al terreno sonoro. La experiencia, señalaron los participantes, muestra cómo las nuevas tecnologías pueden funcionar como herramientas de exploración artística más que como sustitutos del proceso creativo.
Foto: Especial.