Artesanas de San Marcos impulsan programa para dignificar la alfarería comunitaria
La iniciativa busca mejorar las condiciones de trabajo de más de 30 mujeres alfareras mediante el acceso a materia prima, fortalecimiento organizativo y estrategias de sostenibilidad productiva.
Para fortalecer el trabajo artesanal y mejorar las condiciones de vida de mujeres alfareras, el pasado 28 de marzo inició el programa “Raíces de Barro: Procesos Alfareros hacia la Sostenibilidad y la Vida Digna” en la colonia El Cuco, en el municipio de San Marcos, Guerrero, una comunidad donde la tradición del barro forma parte de la vida cotidiana, la economía familiar y la identidad cultural del territorio.
El arranque del programa es resultado de un proceso participativo previo. El 27 de febrero se llevó a cabo un diagnóstico comunitario que permitió identificar las principales problemáticas que enfrentan las artesanas de la zona. Entre ellas destacó una situación crítica: el acceso a la materia prima. Para obtener barro, las alfareras debían recorrer hasta tres kilómetros cargando grandes cantidades de material, una actividad físicamente demandante que afectaba su salud, limitaba su producción y reducía sus posibilidades de ingreso.
Como primera respuesta, el programa implementó la fase inicial enfocada en acercar la materia prima a la comunidad. En esta etapa se realizó la entrega estratégica de 21 toneladas de barro en distintos puntos de la colonia, acción que permitirá la producción aproximada de 2 mil piezas de alfarería y beneficiará directamente a más de 30 mujeres artesanas.
Además de facilitar el acceso al insumo principal, la iniciativa busca disminuir el desgaste físico de las trabajadoras, optimizar los tiempos de producción y fortalecer la economía local mediante la continuidad de una práctica artesanal transmitida por generaciones.
Más allá de la logística del traslado del barro, el programa plantea una visión de largo plazo orientada al reconocimiento de los saberes tradicionales y a la sostenibilidad de los procesos artesanales. En este contexto, el barro se convierte en símbolo de memoria, resistencia cultural y futuro comunitario.
De acuerdo con el comité organizador, “Raíces de Barro” no se concibe como un programa asistencialista, sino como un proceso construido desde la organización comunitaria. Las siguientes etapas contemplan acciones de capacitación, fortalecimiento organizativo, mejora de procesos productivos y la apertura de canales de comercialización más justos para las artesanas.
El proyecto también contó con la colaboración de autoridades locales. Participó el comisario municipal de la colonia El Cuco, José Guadalupe Mendoza Vázquez, quien apoyó en la organización comunitaria necesaria para la entrega del material. Asimismo, se reconoció el respaldo de la regidora de Equidad y Género y de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, Karen Dimayuga Luna, cuya gestión contribuyó a concretar esta primera etapa del programa.
Con esta iniciativa, las mujeres alfareras de San Marcos buscan no solo mejorar sus condiciones de trabajo, sino también reafirmar el valor cultural de una tradición que ha moldeado la vida comunitaria durante generaciones. Las próximas fases del proyecto continuarán enfocadas en consolidar una producción artesanal sostenible y en ampliar las oportunidades económicas para las artesanas del municipio.
Foto: Especial.