Ana Basilio retrata las voces del norte de Veracruz en Alondra
La ganadora del Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2024 construye un libro atravesado por voces comunitarias, raíces totonacas y experiencias de violencia cotidiana
El poemario Alondra, de Ana Basilio, publicado en el Fondo de Cultura Económica, surgió a partir de una experiencia laboral que terminó convertida en detonante poético. Mientras trabajaba en la zona de Cazones, municipio cercano a Poza Rica, Veracruz, la autora recorrió distintas comunidades casa por casa. Aquellas visitas, realizadas con fines comerciales, abrieron un espacio de escucha que transformó su mirada y dio origen a una investigación marcada por las historias orales, la memoria familiar y las experiencias de violencia presentes en la región.
En entrevista con Página Zero, la escritora recuerda que la calidez de las personas fue clave para el nacimiento del libro. Durante esos recorridos escuchó relatos atravesados por supersticiones, fe, precariedad y dolor. Muchas de esas voces terminaron integradas dentro del universo poético de Alondra, junto con recuerdos familiares y elementos de imaginación personal.
La imagen que detonó el libro quedó grabada desde una visita a una vivienda construida con cartón, madera y palmas. Allí conoció a una adolescente que vivía con sus hijos en condiciones marcadas por violencia doméstica y pobreza. La naturalidad con la que aquella joven narraba su experiencia impactó a la autora y se convirtió en el punto de partida para construir las voces del poemario.
Aunque el proyecto comenzó a gestarse desde 2017, tomó forma definitiva en 2023 gracias al apoyo del PECDA Veracruz, estímulo que permitió a Ana Basilio dedicarse por completo a la escritura del libro. Durante ese proceso, la autora profundizó en la relación entre cuerpo y territorio, una conexión que considera inseparable dentro de su propia experiencia de vida.
La cercanía con la cultura totonaca y con la historia de su familia también atraviesa el libro. Basilio explica que el territorio funciona como una extensión del cuerpo y de la memoria personal. El tránsito hacia los treinta años representó para ella un momento de cuestionamiento sobre identidad, raíces y sentido de pertenencia, reflexión que terminó plasmada en la escritura de Alondra.
El título apareció durante el desarrollo del libro. Conforme avanzaba la escritura, la voz del personaje de Alondra comenzó a tomar fuerza y a convertirse en el centro emocional del poemario. La autora encontró en ese nombre una musicalidad y una presencia capaces de sostener toda la narración poética. Más que una decisión racional, describe el hallazgo del título como una aparición natural dentro del proceso creativo.
La obtención del Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2024 representó para Ana Basilio una experiencia inesperada. La noticia llegó mediante una llamada telefónica que, en un primer momento, creyó falsa. Con el paso de los meses comprendió el alcance social y simbólico del reconocimiento, así como la visibilidad que implicaba dentro del ámbito literario.
La autora destaca que el premio permitió la publicación de Alondra y abrió la posibilidad de que el libro encontrara nuevos lectores. Su principal interés reside en que la poesía funcione como un espacio de acompañamiento emocional y de identificación para quienes atraviesan experiencias similares a las retratadas en el poemario.
Basilio reconoce que el reconocimiento también modificó su relación con la escritura. La exposición pública y la presencia dentro de un circuito literario más amplio generaron nuevas exigencias personales. Frente a ello, busca preservar la libertad creativa y la autenticidad dentro de su trabajo poético.
Sobre la poesía joven en México, la escritora observa una generación marcada por voces potentes y búsquedas diversas, muchas veces difundidas desde plataformas digitales. Aunque reconoce que internet dificulta la concentración y modifica las formas de lectura, también considera que las nuevas herramientas digitales han permitido la aparición de proyectos interdisciplinarios y nuevas maneras de circulación poética.
La autora subraya el crecimiento de la literatura escrita por mujeres y la apertura de espacios que durante años permanecieron limitados dentro del panorama editorial y cultural. Entre las escritoras contemporáneas que recomienda leer menciona a Elisabeth Castelló, Clío Mendoza, Nancy Niño Feo, Daniela Prado y Julián Ortiz Ruano.
Actualmente, Ana Basilio trabaja en varios proyectos de manera simultánea: nuevos poemas, una novela y un libro de ensayos atravesado por elementos poéticos. Aunque explora distintos géneros, considera que la poesía continúa siendo el núcleo de su escritura. Después de diecisiete años de trayectoria y diez poemarios publicados, define la poesía como una obsesión que permanece ligada a su vida y a su manera de comprender el mundo.
Entrevista y foto: Viridiana Ríos.