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Teatro para salvar al ajolote y las chinampas de Xochimilco

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Astillero Teatro presenta una obra documental para niñas, niños y familias que busca ir más allá de la imagen tierna del anfibio y mostrar la crisis ambiental que amenaza su hábitat. La temporada estará en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque hasta el 15 de noviembre.

El ajolote se ha convertido en uno de los animales más populares de México: aparece en peluches, playeras, tazas y memes. Sin embargo, detrás de su imagen adorable existe una realidad preocupante: la especie está en peligro y su supervivencia depende de la conservación del agua y del ecosistema de Xochimilco. Esa es la reflexión que propone Ayólotl: corazón de agua, una puesta en escena de Astillero Teatro que lleva la crisis ambiental al escenario para acercarla a las infancias.

A través del teatro documental y los títeres de mesa, la obra invita al público a conocer al ajolote más allá de su popularidad comercial. Con dramaturgia y dirección de Oswaldo Valdovinos, el montaje recupera investigaciones científicas, testimonios de chinamperos y conocimientos ancestrales para mostrar cómo la contaminación, la urbanización y el deterioro de los canales amenazan tanto a esta especie endémica como a su entorno.

“Fuimos a Xochimilco a buscar un monstruo y encontramos un ajolote: un animal que regenera su propio corazón y que está a punto de desaparecer”, explica María Teresa Adalid, productora de la compañía. La intención, señala, es contar la historia completa: el ajolote no puede salvarse sin proteger también el agua y las chinampas que conforman su hogar.

Del escenario a las chinampas

El proyecto surgió de un trabajo de investigación y colaboración con el Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la UNAM, encabezado por el doctor Luis Zambrano, así como con chinamperos de Xochimilco, quienes compartieron sus conocimientos, experiencias y memoria del territorio.

A este proceso se sumó el programa Vocaciones Científicas de la UPIICSA del Instituto Politécnico Nacional, que aportó investigación sobre el ajolote y la crisis del ecosistema lacustre, además de la colaboración de la Cooperativa Cultural Chinampayolo y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.

Los testimonios recogidos durante el trabajo de campo forman parte de la dramaturgia y permiten mostrar una relación con el territorio que va más allá de la conservación de una especie. En la obra, las chinampas aparecen como un sistema ancestral de cultivo que también contribuye al cuidado del agua y al equilibrio ecológico.

En algunas funciones participará Chinampayolo, proyecto de la Cooperativa Cultural Chinampayolo, para compartir con el público su trabajo en la escuela de chinampas, donde se enseñan prácticas tradicionales de siembra y filtración del agua.

Las infancias también entran en acción

Uno de los elementos distintivos de Ayólotl: corazón de agua ocurre al terminar cada función: niñas y niños suben al escenario para sembrar su propia chapín, una técnica tradicional vinculada al cultivo en chinampas.

Así, la experiencia no termina cuando cae el telón. La compañía busca que las infancias participen activamente y comprendan que el cuidado del medioambiente requiere acciones concretas, además de información y conciencia.

“Les damos poesía, herramientas y esperanza para entender su territorio y defenderlo”, explica Valdovinos, quien considera importante hablar con las niñas y los niños sobre problemas como la contaminación y la sobreurbanización sin ocultarles la gravedad de la crisis ambiental.

En escena, los intérpretes manipulan títeres y objetos cotidianos para representar las amenazas que enfrenta el lago. Máquinas-monstruo construidas con cascos de obrero y juguetes viejos simbolizan la destrucción del entorno, mientras la música original de Daniel de Jesús Pérez acompaña el relato con piezas como El son del ajolote y Monstruos de metal.

La propuesta cuestiona también la llamada “ajolotización”: el fenómeno por el que la imagen del animal se ha convertido en mercancía, mientras su situación ambiental queda en segundo plano. Para la compañía, protegerlo no significa tenerlo como mascota o comprar objetos con su figura, sino contribuir a preservar su hábitat.

¿Cuándo y dónde ver la obra?

Ayólotl: corazón de agua tendrá temporada del 10 de octubre al 15 de noviembre en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, en la Ciudad de México.

  • Funciones: sábados y domingos a las 13:00 horas, excepto el domingo 1 de noviembre.

  • Público recomendado: niñas y niños a partir de los seis años, así como familias.

  • Entrada: 150 pesos para adultos y 80 pesos para niñas y niños.

  • Compañía: Astillero Teatro.

Con 20 años de trayectoria, Astillero Teatro ha desarrollado un trabajo que combina títeres, objetos, investigación y colaboración comunitaria. En esta ocasión, transforma esa experiencia en una invitación a mirar de otra manera al ajolote y a reconocer que su futuro está ligado al de Xochimilco.

La obra plantea que la conservación no puede quedarse en la admiración de una especie emblemática: también implica cuidar el agua, mantener vivas las prácticas tradicionales y reconocer a las comunidades que resguardan ese territorio. Para el público infantil, el mensaje llega acompañado de poesía, imaginación y una oportunidad para poner manos a la tierra.

Foto: Especial.