Teatro, clown, tradición y música tejana llenan de vida Guanajuato
Teatro comunitario y comparsas que tomaron las calles, el Cervantino reunió propuestas que celebran la identidad cultural y el encuentro con el público.
Ni el frío ni la lluvia frenaron la fiesta cultural en Guanajuato. El 54° Festival Internacional Cervantino (FIC) vivió un domingo de contrastes y emociones con teatro comunitario, clown, danza tradicional y música tejana, en una jornada que llevó el arte tanto a los escenarios como a las calles de la ciudad.
Uno de los momentos destacados fue la presentación de Pianina, de Moebius Teatro Clown, que agotó las localidades en las Catacumbas del Mesón de San Antonio. La obra convirtió un recital de piano en una sucesión de situaciones absurdas y divertidas, protagonizadas por una concertista que debe enfrentarse a imprevistos, distracciones y hasta la inesperada aparición del espíritu de Sergei Rajmáninov.
Más allá del humor, la puesta en escena planteó un mensaje sobre la importancia de encontrar fortaleza ante las dificultades. Para el cierre, integrantes del público subieron al escenario junto a Pianina y compartieron un momento emotivo, acompañado por una lluvia de pétalos de rosas.
Las infancias también protagonizan el Cervantino
La Plaza de San Roque se convirtió en punto de encuentro para las familias con Donde Nacen los Sueños, montaje del Colectivo de Teatro Comunitario Soy del Puño, originario de San Francisco del Rincón, como parte del Proyecto Ruelas.
Bajo la dirección de Rosa Elena Romero Alonso, niñas protagonistas llevaron al escenario una historia sobre los anhelos, la esperanza y los recuerdos. La trama sigue a un grupo de pequeñas que descubre una máquina para soñar y un instructivo para proteger sus deseos, en un viaje que invita a mirar la infancia como un espacio de imaginación y resistencia.
Con entrada gratuita, la presentación acercó el teatro comunitario a públicos de distintas generaciones y destacó el trabajo artístico que surge desde las propias comunidades.
Los Cuernudos de Calnali llenan de color las calles
El ambiente festivo también llegó al espacio público con la Comparsa de Cuernudos de Calnali, que trasladó a Guanajuato parte de la tradición del Carnaval de la Sierra Hidalguense.
Vestidos con chaparreras y máscaras rojas de diablitos con cornamentas de venado, además de cadenas, sus integrantes recorrieron el trayecto de la Plaza Allende al Teatro Juárez. Las calles Campanario y Sopeña se transformaron en un escenario de música, movimiento y color.
La comparsa representa una tradición vinculada con la caza ritual, la resistencia cultural y la relación entre el ser humano y la naturaleza, con raíces prehispánicas huastecas y chichimecas. Su participación permitió que habitantes y visitantes se acercaran a una expresión festiva que mantiene viva la identidad de Calnali, Hidalgo.
Samoyedo pone a bailar con los clásicos del Tex-Mex
La música tomó el escenario de la Casa FIC con Samoyedo, agrupación jalisciense que rindió homenaje a los sonidos de la música tejana y el Tex-Mex de los años setenta.
Con acordeón, bajo sexto, guitarra eléctrica y armonías vocales, el grupo recordó a figuras como Steve Jordan, conocido como el “Jimmy Hendrix del acordeón”, además de Los Chachos/Tuff Band, David Lee Garza y Gary Guajardo. También evocó la tradición romántica de Los Tres Reyes.
Temas como Mucho corazón, Irresistible y Nuestro Juramento animaron al público, que respondió al ritmo de una propuesta que recupera clásicos de la música popular y los combina con una interpretación contemporánea.
Con estas actividades, el Cervantino mostró la diversidad de expresiones que conviven en su programación: desde el teatro creado en las comunidades hasta las tradiciones que salen a las calles y los sonidos que conectan generaciones. Una jornada en la que el festival volvió a demostrar que la cultura también se vive, se comparte y se baila.
Foto: Cortesía | Milton Ramírez.