Exigen a los gobiernos estatal y municipal reglas claras, permisos accesibles, remuneraciones dignas y espacios permanentes para trabajar. En dos documentos dirigidos al Ayuntamiento de Guanajuato y al Congreso local, advierten sobre la desvalorización de su oficio y cuestionan las barreras administrativas que enfrentan para llevar su trabajo a las calles.