“¿Qué sería de la vida sin amor?”: Ricardo del Carmen
Junto a Myriam Orva compartieron sus textos en la sala Luis Zapata, en una actividad para acercar al público las distintas formas de contar y reflexionar desde la escritura
La literatura se convirtió en punto de encuentro en la sala Luis Zapata del Centro Cultural Domingo Soler con la actividad “Ven a tomar café con nosotros y a escuchar un cuento”, que reunió a los escritores Myriam Orva y Ricardo del Carmen en una tarde dedicada a la lectura, la conversación y el intercambio con el público.
La jornada permitió escuchar dos propuestas literarias distintas. Myriam Orva compartió un relato protagonizado por un personaje marcado por la violencia, la soledad y las consecuencias de sus decisiones, mientras que Ricardo del Carmen presentó el cuento “Afuera, estaba la noche”, una historia que parte de un acontecimiento aparentemente inexplicable para explorar la identidad, los vínculos familiares y el miedo.
Antes de dar paso a las lecturas, se destacó la trayectoria de ambos participantes y la importancia de generar espacios para que los escritores locales puedan compartir su trabajo directamente con los lectores. En el caso de Ricardo del Carmen, se recordó su incorporación, en 2013, a la Red de Letras, proyecto de creación literaria del municipio, espacio desde el cual continuó desarrollando su trabajo como escritor.
Myriam Orva presentó un texto situado en Acapulco que aborda a un personaje que se asume como una especie de justiciero. A través de sus acciones, el relato plantea un escenario de violencia y venganza, pero también muestra la fragilidad emocional de un hombre que intenta sobrellevar la pérdida de su familia y una profunda sensación de soledad.
El relato conduce al personaje por distintos espacios del puerto y utiliza elementos reconocibles de Acapulco para construir la atmósfera de la historia. El mar, los hoteles, la zona turística y otros lugares de la ciudad aparecen como parte de un escenario donde se cruzan la violencia, el deseo, los recuerdos y las alucinaciones.
Después de la lectura, Orva explicó que el cuento surgió después de la pandemia y que quiso abordar el periodo del COVID desde la ficción. La autora, quien reconoció que suele escribir desde experiencias autobiográficas y autorreferenciales, decidió en esta ocasión alejarse de sí misma para construir una historia completamente ficticia.
La escritora también señaló que uno de sus intereses fue contar la historia desde la perspectiva de un personaje que fracasa. En su explicación posterior a la lectura, relacionó la trama con la manera en que, mientras se persigue un objetivo, es posible perderlo de vista al concentrarse en otras circunstancias. La soledad, el amor y la violencia se entrelazan así dentro del relato.
Por su parte, Ricardo del Carmen leyó “Afuera, estaba la noche”, cuento en el que una familia descubre que la madre ha perdido su sombra. El hecho, aparentemente imposible, provoca desconcierto y miedo, y lleva a los personajes a intentar encontrar una explicación para aquello que está ocurriendo.
La historia comienza con una escena cotidiana y familiar para después introducir paulatinamente el elemento fantástico. La ausencia de la sombra se convierte en el centro de una situación que obliga a los personajes a cuestionar aquello que consideran normal y a enfrentarse con algo que no pueden explicar racionalmente.
Durante el intercambio con los asistentes, el cuento generó preguntas sobre la identidad, la soledad y las distintas posibilidades de interpretación que puede ofrecer una obra literaria. Incluso surgieron lecturas que el propio autor no había contemplado al momento de escribirlo, algo que Ricardo del Carmen consideró parte de la riqueza de la literatura.
El escritor explicó que cuando el cuento recibió un premio fue considerado por el jurado como una obra de género fantástico, una clasificación que él mismo no había pensado originalmente. También recordó que una reseña posterior encontró en el relato una reflexión sobre la identidad y sobre cómo un acontecimiento aparentemente insignificante puede desencadenar una crisis dentro de una familia.
Del Carmen compartió además algunas de las influencias que acompañaron la escritura del cuento. Recordó que en ese momento estaba leyendo a Raymond Carver y que esa lectura influyó en la estructura de la historia, particularmente en la construcción de situaciones íntimas y personajes enfrentados a conflictos aparentemente pequeños.
El origen de la imagen de la sombra también tuvo un componente personal. El escritor recordó que su madre tenía una perrita negra llamada Sombra y que, después de su muerte, ella sufrió profundamente la pérdida. Esa experiencia quedó registrada en su memoria y terminó convirtiéndose en el detonante de la frase y de la idea que posteriormente darían origen al cuento.
La actividad concluyó con una conversación abierta entre los escritores y los asistentes, quienes pudieron plantear preguntas y comentarios sobre los textos escuchados. La diversidad de las propuestas permitió contrastar dos formas de aproximarse a la narrativa: una marcada por la violencia, el contexto social y los conflictos personales, y otra que se adentra en lo fantástico a partir de una escena familiar.
“Ven a tomar café con nosotros y a escuchar un cuento” se realiza en uno de los pocos espacios culturales independientes y comunitarios que sirven para acercar la literatura a los lectores y ofrecer a los escritores un lugar para compartir su obra, conversar sobre sus procesos creativos y permitir que cada historia encuentre nuevas interpretaciones en quienes la escuchan.
Foto: Miguel Benítez.