Es un abanico sonoro que va desde distintas fusiones de la música tradicional con ritmos actuales, hasta música de cámara y propuestas jazzísticas para público infantil.
Este un proceso exponencial que se nota hasta que ha producido estragos importantes que, de hecho, podrían evitarse durante la manufactura de los productos.
En la sesión participaron la doctora en Ciencias Ambientales, Laura Beramendi Orosco, el arqueólogo Luis Barba Pingarrón y el antropólogo Raúl Valadez Azúa.