Niñas y niños del programa Colibrí Chiquitzin disfrutan Acapulco, “la playa más bonita del mundo”
Este proyecto de turismo social abre experiencias de viaje a la infancia y promueve el turismo como un derecho para todos.
Las niñas y los niños viajeros del programa Colibrí Chiquitzin respaldo de la Secretaría de Turismo del Estado de Guerrero viven días inolvidables en Acapulco, considerada por muchos visitantes como la playa más bonita del mundo. Entre juegos, recorridos y actividades recreativas frente al mar, las y los pequeños participan en una experiencia turística diseñada para acercarles al patrimonio natural y cultural del destino.
La visita forma parte de Colibrí Viajero, una iniciativa de turismo social que busca garantizar que viajar también sea un derecho accesible para niñas, niños y familias que, de otro modo, difícilmente podrían tener estas oportunidades.
Durante su estancia, el grupo ha recorrido diversos espacios de la bahía, disfrutando del paisaje, la arena y el contacto directo con el mar, en un ambiente de convivencia y aprendizaje. La experiencia combina recreación con educación turística, fomentando el respeto por el entorno y el descubrimiento del destino.
A través de este tipo de iniciativas, Colibrí Viajero —reconocido internacionalmente— promueve la idea de que el turismo no debe ser un privilegio, sino una experiencia formativa y accesible para todas y todos. Para las niñas y los niños de Colibrí Chiquitzin, el viaje a Acapulco representa no solo una jornada de diversión, sino también la oportunidad de conocer uno de los destinos más emblemáticos de México.
Foto: Especial.