La rebeldía en la vejez llega a la pantalla con O Último Azul
La nueva película de Gabriel Mascaro, premiada en la Festival Internacional de Cine de Berlín y el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, se estrenará en México el 7 de mayo
La vejez como un acto de resistencia y libertad es el eje de O Último Azul, la más reciente película del cineasta brasileño Gabriel Mascaro, que tras un destacado recorrido internacional llegará a salas mexicanas el próximo 7 de mayo, distribuida por Pimienta Films.
Ganadora del Oso de Plata (Gran Premio del Jurado) en el Festival Internacional de Cine de Berlín y reconocida como Mejor Largometraje Iberoamericano de Ficción en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, la cinta propone una historia distópica donde el Estado regula la vida de las personas mayores bajo una aparente política de bienestar.
La trama sigue a Tereza, una mujer de 77 años interpretada por Denise Weinberg, quien enfrenta la imposición gubernamental de ser trasladada a una colonia obligatoria para ancianos. Lejos de aceptar este destino, decide emprender un viaje por el Amazonas en busca de su libertad, desafiando las normas establecidas y redescubriendo su identidad.
Mascaro, conocido por películas como Boi Neon, construye en esta ocasión una suerte de “coming of old age”, donde el envejecimiento se convierte en un territorio de rebeldía. La película articula una crítica a los sistemas que marginan a los adultos mayores, cuestionando el edadismo y la lógica productivista que define el valor de las personas en función de su utilidad económica.
“La motivación surgió de pensar el cuerpo envejecido como un cuerpo de resistencia”, ha señalado el director, quien apuesta por una narrativa que mezcla ciencia ficción con problemáticas sociales contemporáneas.
Por su parte, Denise Weinberg ha destacado la dimensión humana del proyecto, al describir a su personaje como un símbolo de autonomía y fortaleza: una mujer que, pese a las imposiciones, decide vivir bajo sus propias reglas hasta el final.
Coproducida entre Brasil, México, Países Bajos y Chile, O Último Azul se inscribe en una corriente de cine que explora nuevas formas de representación de la vejez, alejándose de estereotipos para situarla como un espacio de transformación, deseo y resistencia.
Con una historia que dialoga con debates actuales sobre derechos humanos y dignidad, la película invita a replantear la idea del final de la vida, sugiriendo que, en ocasiones, puede ser también el comienzo de una nueva libertad.
Foto: Especial.