La ópera de Saltillo llega al Cervantino con los grandes coros operísticos
La Compañía de Ópera de Saltillo compartirá escenario con la Banda de Música del Estado de Guanajuato en la Alhóndiga de Granaditas, en un concierto que Alejandro Reyes-Valdés considera resultado de años de trabajo y colaboración artística
La presencia de la Compañía de Ópera de Saltillo en la edición 54° del Festival Internacional Cervantino representa para su director, Alejandro Reyes-Valdés, algo más que una presentación: es la confirmación de un proceso de crecimiento que comenzó a consolidarse en 2022, cuando el proyecto dejó atrás su etapa como Vox Amoris para adquirir una estructura institucional con el respaldo del Instituto Municipal de Cultura de Saltillo.
Aunque Coahuila fue estado invitado al Cervantino en 2021, la agrupación operística saltillense no formó parte de aquella programación. Cinco años después, su llegada al festival ocurre tras una serie de colaboraciones con agrupaciones como la Orquesta Filarmónica del Desierto, Camerata de Coahuila y la Orquesta Sinfónica de Nuevo León. El vínculo con Guanajuato se fortaleció durante la producción de Fidelio, de Beethoven, donde Reyes-Valdés y el director de la Banda de Música del Estado de Guanajuato, Adalberto Tovar, comenzaron a conversar sobre la posibilidad de trabajar juntos.
La propuesta finalmente tomó forma en el Cervantino: un programa dedicado a grandes coros de ópera, pensado para dialogar tanto con los seguidores del género como con quienes se acercan a él por primera vez. En la Alhóndiga de Granaditas sonarán fragmentos de Aida y Nabucco, de Giuseppe Verdi; Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni, y las Danzas polovtsianas, de Alexander Borodin, entre otras piezas. Para Reyes-Valdés, el repertorio tiene además una función de apertura: desmontar la idea de que la ópera exige conocimientos especializados para poder ser disfrutada.
El director considera que el carácter monumental de los coros encontrará un escenario particularmente significativo en la Alhóndiga de Granaditas. La dimensión histórica del recinto dialogará con una música concebida para grandes masas sonoras. La colaboración entre dos instituciones distintas, explica, también demuestra que la partitura puede convertirse en un territorio común: cada agrupación prepara el repertorio desde su sede para encontrarse posteriormente en los ensayos y construir una lectura conjunta bajo la dirección de Tovar.
Uno de los momentos que Reyes-Valdés identifica como especialmente significativo es el coro “Va, pensiero”, de Nabucco. Aunque se trata de una pieza ampliamente conocida, el director subraya que su fuerza no se agota en la música: el texto evoca una patria perdida y mantiene una resonancia que permite que la obra vuelva a adquirir sentido en distintos contextos históricos.
El equipo detrás de la presentación
La participación de la Compañía de Ópera de Saltillo es resultado de un trabajo colectivo. La dirección artística está a cargo de Alejandro Reyes-Valdés, con Eric Valdés Marines como pianista acompañante; Thamar Villarreal y Cintli Cruz participan en técnica vocal, mientras que Dayan García Argüello está al frente de la coordinación. En el equipo también participan Valeria Oregon, en técnica vocal del coro; Abdiel Mendoza, en producción e imagen, y Fede Reyes, en redes sociales.
El grupo de sopranos está integrado por Cintli Lucía Cruz Sánchez, Alioth Gaitán Martínez, Valeria Oregon Ponce, Eva Carolina Morón Pérez, Judith Nuncio, Keila del Rosario Martínez Álvarez, María Samantha Rodríguez Becerra, Verónica Parla Cantú López, Laura Baeza Rodríguez, Diana Carolina Jaramillo Salazar, Jazmín Sarahi Moreno Pintor, Fernanda Sofía Sánchez Rodríguez, Sandra Angélica Reyes Galván y Vasti Saraí Nájera Solís.
En las voces altas participan Dayan García Argüello, Luis Alfonso Pérez Karo, Natasha Cruz Sánchez, Enya Guadalupe García Sánchez, Abdiel Mendoza, Claudia Cecilia Ibarra Flores, Coco Galván, Dalia Reyes Valdés, Suni Narai Cazares Herrera, Sofía Ramírez, Anna Karen Pintor Rangel, Lesly Carmín Pérez Ruiz y Karla Jazmín González Rodríguez. El grupo de tenores está conformado por José Eduardo Canela Fraire, José Ernesto Barrientos Ibarra, Diego Alejandro De Hoyos Solís, Hugo Hurtado Lugo, Javier Salazar Ramírez, Javier Flores Covarrubias, Rolando Ulises Luna Luján, Víctor Hugo Cruz de la Fuente, Emilio Nájera y Raúl Monjaras; mientras que Thamar Hernández Villarreal, Marco Valenzuela Mendoza, Alejandro Zipacna Coronado Olmedo, Marco Antonio Mendoza Leal y Gilberto Ibarra integran la sección de barítonos y bajos.
Para Reyes-Valdés, llegar al Cervantino no representa solamente un reconocimiento, sino también una responsabilidad: demostrar que desde la provincia mexicana pueden construirse proyectos operísticos capaces de dialogar con los principales escenarios culturales del país.
Foto: Especial.