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La Banda de Música del Estado de Guanajuato apuesta por música nueva en el Cervantino

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La agrupación compartirá escenario con Angélica Retana, Philippe Cuper y Javier Compeán en un programa que incluye dos estrenos mundiales

La Banda de Música del Estado de Guanajuato presentará el jueves 15 de octubre, a las 13:30 horas, en el Templo de Santiago Apóstol de Marfil, uno de los programas más propositivos de su participación en la edición 54 del Festival Internacional Cervantino. La agrupación dirigida artísticamente por Adalberto Tovar compartirá esta propuesta con la clarinetista guanajuatense Angélica Retana, el reconocido clarinetista francés Philippe Cuper y el compositor Javier Compeán.

El programa tendrá como eje “Levante y Aliso”, obra del compositor guanajuatense Javier González Compeán, catedrático de la Universidad de Guanajuato y originario de León. La pieza fue concebida como un doble concierto para dos clarinetes y banda sinfónica, con Angélica Retana y Philippe Cuper como solistas.

De acuerdo con Tovar, la obra establece un diálogo entre las estéticas musicales de México y Francia, país invitado de esta edición del Cervantino. Retana, quien radica en París y ha desarrollado ahí una trayectoria como clarinetista, compartirá el escenario con Cuper, uno de los referentes internacionales del instrumento y músico estrechamente vinculado con la Orquesta de la Ópera de París.

El programa también incluirá el Concierto para clarinete de Mendelssohn, 11 interludios para banda sinfónica y “Tema y variaciones Op. 42”, de Arnold Schoenberg, una obra escrita específicamente para banda sinfónica. Para Tovar, la combinación de música de estreno, repertorio clásico y una obra del siglo XX convierte la propuesta en un programa particularmente desafiante y atractivo.

El concierto supone además un reto distinto al de la presentación en la Alhóndiga de Granaditas. Mientras el primer recinto exige una sonoridad abierta y monumental, el Templo de Santiago Apóstol es un espacio más pequeño e íntimo. En este contexto, la Banda de Música del Estado de Guanajuato deberá abordar el repertorio con una mentalidad cercana a la de un ensamble de cámara, controlando cuidadosamente las dinámicas y concentrando el sonido.

La versatilidad de la banda, explica Tovar, le permite transitar entre repertorios y espacios muy distintos. Esa capacidad será fundamental para acompañar a los solistas y responder a las exigencias técnicas de un programa que requiere precisión, flexibilidad y una escucha constante entre los integrantes del ensemble.

Los kioscos: música para todos

Más allá de los conciertos, Tovar considera que las bandas de música tienen una función fundamental en la construcción de la identidad cultural. Para explicar esa misión, recurre a la historia de los kioscos, cuya expansión en México estuvo estrechamente relacionada con el auge de las bandas sinfónicas durante el Porfiriato.

El director recuerda que el kiosco es, esencialmente, un escenario concebido para las bandas. Su aparición permitió sacar la música de concierto de los teatros vinculados con las élites y llevarla a las plazas públicas, donde podía ser escuchada por toda la población.

En esa tradición encuentra Tovar una de las responsabilidades que las bandas deben mantener: la divulgación masiva de la música. Ópera, música sinfónica, repertorio popular y obras contemporáneas pueden convivir en espacios públicos, teatros y templos, acercando distintas expresiones artísticas a públicos diversos.

Por ello, el director considera que las bandas no deben convertirse únicamente en “guardianas de la tradición”, sino mantenerse como instrumentos vivos, capaces de interpretar música nueva, trabajar con compositores contemporáneos y demostrar que el repertorio para banda sinfónica continúa siendo un espacio de creación.

“Si mantenemos vivo el instrumento, entonces no somos guardianes de una tradición: somos productores de arte y cultura”, plantea Tovar en la entrevista para Página Zero.

La presentación del 15 de octubre en Marfil sintetiza precisamente esa visión: una banda histórica que, lejos de limitarse a preservar su pasado, apuesta por los compositores vivos, los estrenos, la colaboración internacional y nuevos formatos de escucha. En el marco del Cervantino, la agrupación guanajuatense demostrará así que una tradición con más de un siglo y medio de historia también puede hablar desde el presente.

Foto: Cortesía | SecuGto | Naza