Karen Espriu da vida a Frida Kahlo en un musical que transforma el dolor en arte
La actriz y compositora interpreta a la pintora mexicana en una puesta en escena que combina música original y narrativa biográfica
La actriz y compositora Karen Espriu asumió uno de los retos más complejos de su carrera al interpretar a la emblemática pintora Frida Kahlo en el espectáculo teatral Frida Kahlo, el musical. La obra será presentada como parte de su gira en el Forum Mundo Imperial, ofrecerá al público un recorrido escénico por la vida de la artista mexicana, combinando música en vivo, narrativa biográfica y una propuesta visual que dialoga con su legado.
Para Espriu, asumir este personaje implicó una doble responsabilidad: no sólo protagonizar la historia, sino también construir su universo sonoro. La actriz explicó en entrevista para Página Zero que formó parte del proceso creativo desde el inicio, colaborando con el productor y director Gerardo Quiroz Acosta, quien escribió el libreto del musical.
“Fue algo muy hermoso porque fui parte del proceso creativo. Gerry Quiroz hizo el libreto y yo tuve la oportunidad de hacer la música. Todas las canciones del show son mías”, relató la intérprete.
Las piezas musicales fueron concebidas como parte fundamental de la narrativa. Más que acompañar la historia, las canciones se integraron como un recurso dramático que permitía contar la vida de Kahlo desde una perspectiva emocional y cultural.
“Las mismas canciones van narrando la historia. Quedó algo muy bonito y muy mexicano, porque están hechas en géneros que a Frida le gustaban: huapango, mariachi, vals, bolero; incluso hay un tango”, explicó.
Para construir el personaje, Espriu se acercó a los textos personales de la pintora, en particular a su diario, una fuente que —según comentó— le permitió comprender la dimensión humana de la artista más allá del mito.
“Leer su diario fue algo muy intenso y muy bonito. Al leer todo lo que escribió de su puño y letra la comprendes más, entiendes quién era, cómo sentía y qué pensaba”, señaló.
A partir de esa lectura, la actriz descubrió a una mujer compleja y profundamente humana: apasionada por su país, con un fuerte sentido del humor y una personalidad firme.
“Era una mujer sencilla, que amaba a su país y a sus padres, pero también muy dicharachera, con mucho carácter”, añadió.
El musical recorre distintos momentos de la vida de Kahlo entre 1918 y 1954, una trayectoria marcada por experiencias dolorosas que, sin embargo, la artista transformó en creación.
Para Espriu, representar esa intensidad emocional fue uno de los desafíos centrales del montaje.
“Todas sus etapas fueron intensas. Vivió cosas muy fuertes: la poliomielitis, el accidente, los abortos, las infidelidades, la amputación de una pierna. Imagínate todo lo que pasó y aun así siguió adelante con fuerza y resiliencia”, expresó.
Durante el proceso de ensayos, la actriz señaló que la figura de Kahlo se hizo presente de manera constante, particularmente durante las visitas que realizó a la Museo Frida Kahlo, conocida de forma popular como la Casa Azul.
“Mientras iba creando el personaje, Frida me iba guiando. Caminar por su casa en Coyoacán te da otra perspectiva; es como ver tu pasado y pensar que ella caminó por ahí”, comentó.
En la construcción del personaje también resultó esencial el trabajo corporal. La actriz subrayó que la gestualidad, el movimiento y la modulación de la voz fueron elementos clave para transmitir la presencia de Kahlo en escena.
“En la actuación todo es importante: la gesticulación, la expresión corporal, los tonos de voz. Todo es un conjunto para que el personaje esté realmente presente en el escenario”, explicó.
Más allá del retrato biográfico, Espriu considera que la puesta en escena busca transmitir un mensaje inspirador para el público.
“Es una obra inspiracional. La gente sale con una reflexión: que todos vamos a sufrir en algún momento, pero depende de nosotros qué hacemos con ese dolor”, afirmó.
La actriz destacó que la historia de Kahlo sigue resonando entre las nuevas generaciones por su capacidad para enfrentar la adversidad.
“A veces creemos que con poquito el mundo se nos viene encima. Ella sufrió muchísimo y nunca se dejó vencer. Es un mensaje fuerte de amar la vida y seguir adelante”, dijo.
Acapulco, un escenario de resiliencia
La presentación del musical en el puerto tendrá, además, un significado especial para la intérprete. Durante la gira, el espectáculo se presentará en el Forum Mundo Imperial, un recinto emblemático de la vida cultural del puerto.
Espriu destacó la conexión emocional con el puerto.
“Siempre he amado Acapulco: sus paisajes, su clima y su gente. Es una comunidad resiliente que ha pasado momentos difíciles y aun así sigue adelante”, expresó.
Tras habitar a Kahlo sobre el escenario, la actriz aseguró que el personaje dejó huellas profundas en su propia vida.
“Su fortaleza me ha servido mucho. Hay cosas de ella que se parecen a cosas que yo he vivido, como no poder tener hijos. Ver cómo ella siguió adelante me da armas para ser fuerte y ser mejor persona”, concluyó.
Frida Kahlo, el musical busca mantener vivo el legado de una de las artistas más influyentes de México, recordando que el arte puede surgir incluso de las experiencias más dolorosas. La obra sigue en cartelera en el Teatro Centenario Coyoacán en la Ciudad de México y se presentará el próximo sábado 11 de abril de 2026, en el Forum Mundo Imperial.
Foto: Especial.