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Guillermo del Toro pide fortalecer al FICM ante la precariedad de sus recursos

24FICM

El cineasta llamó a Claudia Curiel de Icaza y a las instituciones correspondientes a acercarse a Daniela Michel para ampliar el apoyo al Festival, cuya 24ª edición se realizará del 16 al 25 de octubre.

La discusión sobre los recursos que sostienen a los festivales culturales llegó al Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) a través de una voz especialmente vinculada con el encuentro: la de Guillermo del Toro, quien pidió públicamente fortalecer el apoyo a la directora y fundadora del festival, Daniela Michel.

A través de una publicación en redes sociales dirigida a Claudia Curiel de Icaza y “a quien corresponda”, el cineasta destacó el trabajo que Michel ha realizado al frente del FICM y señaló que, contrario a una percepción extendida, el festival no se sostiene exclusivamente con capital privado.

Del Toro afirmó que Michel mantiene “de manera heroica y singular” el festival y subrayó que el encuentro recibe apoyos de manera irregular. En ese contexto, planteó que establecer contacto con la directora para explorar mayores mecanismos de apoyo y viabilidad constituiría un gesto significativo.

La intervención del cineasta ocurre a pocas semanas de la 24ª edición del FICM, que se llevará a cabo del 16 al 25 de octubre de 2026. De acuerdo con la programación presentada por el festival, esta edición reunirá 96 películas en competencia, además de estrenos, retrospectivas, homenajes, funciones especiales y actividades de formación.

“El cine mexicano nos necesita”

La respuesta de Daniela Michel colocó el llamado en un contexto más amplio: la fragilidad financiera que enfrentan actualmente los festivales culturales.

En su mensaje, la directora señaló que los recursos destinados a sostener este tipo de encuentros son “cada vez más precarios” y explicó que el FICM está organizado por una asociación civil sin fines de lucro, por lo que no depende de una sola instancia pública o privada.

La continuidad del festival, explicó Michel, depende de la suma de esfuerzos que se consiguen año con año. Por ello, hizo un llamado a la participación conjunta de gobiernos, instituciones, empresas privadas y sociedad.

“El cine mexicano nos necesita. Y el festival necesita de su apoyo”, sostuvo.

La declaración adquiere particular relevancia ante la dimensión que ha alcanzado el FICM dentro del circuito cinematográfico nacional e internacional. Su edición 2026 contempla funciones presenciales en distintos espacios de Morelia y Pátzcuaro, así como funciones virtuales gratuitas a través de Nuestro Cine MX del IMCINE.

El festival también mantiene una red amplia de instituciones, empresas y organizaciones colaboradoras. En su presentación de programación agradeció el respaldo de dependencias culturales y turísticas de los gobiernos federal, estatal y municipal, además de Cinépolis, IMCINE, Cineteca Nacional, Filmoteca UNAM, Fundación Televisa y diversas embajadas, distribuidoras, plataformas y empresas privadas.

Una edición amplia, en medio de la incertidumbre

La discusión sobre el financiamiento se produce mientras el FICM prepara una edición que apuesta por mantener su dimensión internacional y su papel como plataforma para el cine mexicano.

La edición contempla homenajes, programas de recuperación de clásicos, actividades para cineastas indígenas y afrodescendientes, laboratorios de desarrollo y alianzas internacionales. Entre ellas se encuentra el Morelia Laboratorio de Historias y una beca en colaboración con Casa de México en España y ECAM.

El llamado de Guillermo del Toro y la respuesta de Daniela Michel colocan así sobre la mesa una cuestión que rebasa al propio festival: cómo sostener espacios culturales cuya existencia depende de una combinación cada vez más compleja de recursos públicos, privados y aportaciones institucionales.

Para Michel, la respuesta pasa por una responsabilidad compartida. Para Del Toro, uno de los primeros pasos sería abrir un diálogo directo con quienes hacen posible el festival.

Mientras el FICM se prepara para una nueva edición, la discusión sobre sus recursos deja de ser un asunto interno de gestión y se convierte también en una conversación pública sobre el lugar que ocupa el cine mexicano, además de otros festivales culturales y las condiciones necesarias para que sus espacios de encuentro continúen existiendo.

Foto: Cortesía | FICM