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Exposiciones que entrelazan memoria, identidad y abstracción

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Las exposiciones temporales de Arelí Vargas, Miguel Ángel Garrido y Armando Miranda llegan al Museo Iconográfico del Quijote hasta el 10 de abril.

El Museo Iconográfico del Quijote (MIQ) dio inicio a su primer bloque de exposiciones temporales del año con la inauguración de tres propuestas plásticas que dialogan desde distintos lenguajes y momentos creativos: Genealogías distantes, El color de mis días y Tormenta en un hermoso día.

Las muestras, que permanecerán abiertas al público hasta el 10 de abril, reúnen el trabajo de Arelí Vargas, Miguel Ángel Garrido y Armando Miranda, configurando un mosaico visual donde la memoria, la identidad, la vida cotidiana y la abstracción convergen en las salas del recinto guanajuatense.

La ceremonia inaugural contó con la presencia de autoridades culturales y municipales, entre ellas Cony Vallejo Cortés, directora de Atracción de Eventos y Cinematografía de la Secretaría de Turismo e Identidad; Daniel Chowell Arenas, secretario del Ayuntamiento de Guanajuato; y Juan Antonio López García, director de Cultura y Educación del Gobierno Municipal. La declaratoria estuvo a cargo de Ernesto Alejandro Sánchez Méndez, coordinador de museografía del MIQ, quien destacó la calidad y compromiso artístico de los creadores participantes.

Cada exposición presenta un carácter inédito dentro de la trayectoria de sus autores. Es la primera ocasión en que Armando Miranda exhibe en Guanajuato; Miguel Ángel Garrido incursiona por primera vez en el paisaje dentro de su producción; y Arelí Vargas retoma la creación artística tras una etapa dedicada a la academia y la gestión cultural en la Universidad de Guanajuato.

Genealogías distantes, proyecto apoyado por el Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, se despliega en formato de libro de artista y explora territorio, memoria e identidad a partir de los lazos familiares. La obra, de carácter autobiográfico, se sitúa en la comunidad de Calderones y propone una reflexión íntima que, en palabras de la autora, es “una invitación a recordar desde el corazón”.

Por su parte, Miguel Ángel Garrido, establecido en San Miguel de Allende desde hace 25 años, presenta El color de mis días, selección de más de 30 óleos realizados en los últimos seis años. En ellos conjuga lo que denomina “costumbrismo moderno” con una nueva aproximación al paisaje, ampliando así su universo pictórico.

Por último, Armando Miranda exhibe Tormenta en un hermoso día, serie de 11 piezas inspiradas en el concepto japonés Seiran, que alude a la tensión entre calma y tempestad. A través de esta noción, el artista aborda la imprevisibilidad y la inquietud que provocan los acontecimientos súbitos que transforman la estabilidad cotidiana.

Las tres exposiciones comparten espacio con la muestra Mucho ruido y pocas nueces, de Cultura Sor Juana, cuya permanencia también se extiende hasta el 10 de abril, consolidando al Museo Iconográfico del Quijote como un punto de encuentro entre tradición, experimentación y nuevas lecturas del arte contemporáneo mexicano.

Foto: Cortesía | Museo Iconográfico del Quijote.