De Comonfort a Australia: la danza se convierte en un puente en el Cervantino
Bangarra Dance Theatre conoció las tradiciones de Comonfort antes de presentar FuturesPast, en un encuentro donde la danza, los oficios y la gastronomía pusieron en diálogo dos culturas.
Antes de subir al escenario del Auditorio del Estado, los integrantes de Bangarra Dance Theatre se acercaron a otra parte de Guanajuato: sus comunidades, sus tradiciones y los saberes que se transmiten de generación en generación.
Como parte de su participación en el 54 Festival Internacional Cervantino, la compañía australiana visitó Comonfort, donde conoció algunas de las expresiones culturales que dan identidad al municipio. El encuentro comenzó en el Cerro de los Remedios y terminó, horas después, con bailarines australianos y representantes de la comunidad guanajuatense compartiendo música y danza.
En la zona arqueológica, la agrupación recorrió los monumentos del Cerro de los Remedios y conoció parte del trabajo de investigación y conservación que se realiza en el sitio. Pero el recorrido pronto dejó de ser únicamente una visita para convertirse en un intercambio.
Integrantes del grupo Guachichiles de Orduña compartieron sus danzas rituales y tradicionales con los artistas de Bangarra, quienes también se sumaron al baile. El encuentro permitió reconocer una coincidencia entre dos culturas separadas por miles de kilómetros: la danza como una forma de conservar y expresar la memoria de un pueblo.
El intercambio continuó con el trabajo artesanal. El artesano Tomás de Anda mostró a los visitantes el proceso de elaboración de los tradicionales molcajetes a partir de piedra del Cerro de los Remedios, además de explicar el oficio de la lítica y su vínculo con el territorio.
La cocina también tuvo un papel central. La cocinera tradicional Celia Juárez Lona presentó a la compañía la tortilla ceremonial, una expresión relacionada con la identidad otomí de Guanajuato. Los integrantes de Bangarra conocieron su significado, participaron en su elaboración y tuvieron la oportunidad de preparar sus propias tortillas, marcándolas con sellos familiares.
La jornada cerró alrededor de la gastronomía tradicional de Comonfort, en un momento de convivencia que permitió a los artistas conocer la cultura local más allá de los espacios habituales de un festival.
Horas después, el diálogo continuó en el Auditorio del Estado, donde integrantes de Guachichiles de Orduña asistieron a la presentación de FuturesPast. Al terminar la función, bailarines de ambas agrupaciones volvieron a encontrarse en el vestíbulo para bailar juntos, intercambiar regalos y tomarse fotografías.
Sobre el escenario, Bangarra llevó al público a través de una historia que se remonta a más de 65 mil años. FuturesPast explora la conexión de los pueblos aborígenes y de las islas del Estrecho de Torres con su territorio, sus ceremonias, tradiciones y lenguas, al tiempo que aborda los impactos que han enfrentado y la resiliencia que ha permitido la continuidad de sus culturas.
La obra está dividida en tres actos —Viejo Mundo, Pueblos y Campo— y combina danza-teatro contemporánea con música, poesía y diseño para contar una historia profundamente ligada a la tierra y a la memoria.
Fundada en 1989, Bangarra Dance Theatre es una de las compañías de artes escénicas aborígenes más reconocidas de Australia. Su visita a Guanajuato terminó siendo algo más que una presentación dentro del Cervantino: fue un encuentro entre comunidades que encontraron en el movimiento, los oficios, la comida y el territorio lenguajes capaces de cruzar fronteras.
En Comonfort, la danza australiana encontró un espacio para escuchar y aprender; en el escenario del Cervantino, esa conversación continuó a través del cuerpo.
Foto: Especial.