Convierten la Alhóndiga en un escenario de rimas, improvisación y voces femeninas
Ximbo, Niña Dioz, Azuky, La Cuervo, Skafo Lafaro y Lewin reunieron distintas generaciones del hip hop en el Festival Cervantino, con un espectáculo que enlazó freestyle, danza urbana y sonidos caribeños.
La palabra como herramienta de expresión, la improvisación como juego y el hip hop como espacio de encuentro entre generaciones marcaron la presentación de Mujer en Cypher. Capítulo 3 en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, durante la edición 54 del Festival Internacional Cervantino (FIC).
El encuentro, presentado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México en colaboración con el Gobierno del Estado de Guanajuato, reunió el 12 de octubre a Ximbo, Niña Dioz, Azuky, La Cuervo, Skafo Lafaro y Lewin, quienes compartieron el escenario mediante un elenco rotativo que propició cruces de estilos, experiencias y formas de entender el rap.
Con DJ Ninja One al frente del sound system, María Balvina en el trombón y La Onder en la danza urbana, la propuesta articuló versos escritos, mezclas musicales, movimiento e improvisación. El resultado fue una muestra de la diversidad de la cultura hip hop y de la presencia de las mujeres en una escena donde la palabra y el ritmo funcionan como vehículos de identidad y diálogo.
Uno de los momentos centrales llegó con el enfrentamiento de freestyle entre Azuky y Lewin. Ambas llevaron la improvisación a un intercambio de preguntas y respuestas rimadas sobre el arte, las mujeres y los festivales, en un ejercicio que exigió agilidad verbal, escucha y capacidad para construir versos en tiempo real.
La dinámica subió de intensidad con una ronda a doble tiempo, en la que las respuestas debían llegar cada vez más rápido. La velocidad y el ingenio de las participantes despertaron el asombro del público, que presenció cómo el lenguaje se transformaba sobre la marcha en una competencia de creatividad y destreza lírica.
La imaginación también tuvo un lugar en el espectáculo. A partir de tres elementos —el Quijote, el Callejón del Beso y el enamoramiento—, las artistas construyeron una historia improvisada que mezcló referencias cervantinas con uno de los sitios más emblemáticos de Guanajuato. La narración rimada conectó con espectadores de distintas generaciones, que acompañaron el momento con las manos en alto.
Por su parte, María Balvina incorporó la fuerza de los metales y un pulso salsero que evocó el repertorio de Willie Colón y Héctor Lavoe. El trombón abrió un diálogo entre el hip hop y la tradición musical caribeña, modificó por momentos la cadencia del concierto y llevó al público a bailar.
Con Mujer en Cypher. Capítulo 3, la Alhóndiga se convirtió en un punto de encuentro para distintas expresiones del rap, donde la improvisación puso a prueba la creatividad de sus intérpretes y la participación colectiva dio sentido a una celebración de las voces femeninas dentro de la cultura urbana.
Foto: Especial.