Carlos Carrera vuelve a La mujer de Benjamín: “Sigue siendo una película actual”
A 35 años de su estreno, el director se reencuentra con una historia que retrata el machismo, el deseo y las contradicciones humanas. La restauración permitirá que nuevas generaciones descubran la película tal como fue concebida.
A más de tres décadas de su estreno, La mujer de Benjamín sigue provocando nuevas lecturas. Para su director, Carlos Carrera, la película conserva su vigencia porque, detrás de su humor y sus personajes llenos de contradicciones, retrata una sociedad marcada por el machismo y las convenciones sobre el comportamiento de las mujeres.
En entrevista para Página Zero, el cineasta habló sobre el reencuentro con esta historia, que regresa a la pantalla en una versión restaurada, y reconoció que hacía tiempo que no la veía. Al hacerlo, encontró una narración que sigue funcionando: “Es un cuento bien contado”, comentó, al recordar una producción a la que atribuye buena parte de su trayectoria.
“Es la película a la que le debo todo”, señaló Carrera.
Destacó también el impulso y las ganas con las que él y el equipo realizaron el proyecto. Aunque han pasado 35 años, considera que sus temas siguen presentes y permiten que la cinta dialogue con el público actual.
Una historia que cambió de lectura
Uno de los aspectos que más le interesan al director es cómo ha cambiado la interpretación de sus personajes con el paso del tiempo. Cuando la película se estrenó, recuerda, hubo críticas que cuestionaban la manera en que se representaba a la protagonista y su comportamiento.
Hoy, en cambio, la lectura puede ser distinta. Carrera observa que la mujer de la historia puede entenderse como alguien que toma sus propias decisiones, mientras que aquello que antes se juzgaba negativamente en ella ahora puede verse desde otra perspectiva.
Ese cambio refleja también las transformaciones sociales y culturales ocurridas desde el estreno de la cinta. Lo que en otro momento podía resultar incómodo o censurable se convierte, para nuevos espectadores, en una expresión de autonomía.
La película aborda estos temas sin abandonar la comedia. Para Carrera, el humor no fue una estrategia calculada para suavizar asuntos como la soledad, el deseo o la frustración, sino una consecuencia natural de las situaciones que construyó.
Desde sus primeros cortometrajes de animación, explicó, le interesaba mostrar las contradicciones y el absurdo que atraviesan el comportamiento humano. En La mujer de Benjamín, ese interés se tradujo en un tono tragicómico que permite observar las torpezas de los personajes sin perder de vista las tensiones que los rodean.
La restauración, una oportunidad para verla de nuevo
El regreso de la película también representa una oportunidad para recuperar su calidad visual. Carrera celebró la restauración, pues las copias disponibles anteriormente ya mostraban el desgaste del tiempo y no ofrecían las condiciones necesarias para disfrutarla con los estándares de exhibición actuales.
Con la nueva versión, el director espera que el público pueda acercarse a la obra en mejores condiciones, prácticamente como cuando llegó por primera vez a las salas. También le genera curiosidad conocer la reacción de quienes no tuvieron oportunidad de verla en su estreno.
La intención, explicó, es que la película continúe su recorrido por salas de cine después de su presentación en Morelia, para que pueda apreciarse en el formato y las condiciones para los que fue concebida.
Una película que cambió su camino como director
Carrera también recordó que la realización de La mujer de Benjamín estuvo marcada por las dudas y las distintas versiones que imaginó para la historia. El rodaje se llevó a cabo en apenas cuatro semanas, por lo que considera que disponer de más tiempo y material quizá le habría permitido hacer tomas adicionales.
Sin embargo, al pensar en la posibilidad de filmarla nuevamente, no tiene una respuesta definitiva sobre qué cambiaría. La historia pasó por distintos tratamientos e incluso contempló situaciones que finalmente quedaron fuera de la versión conocida. Si volviera a hacerla, bromeó, quizá terminaría eligiendo alguna de aquellas variantes y haciendo otra película.
Más allá del resultado en pantalla, el proyecto significó un giro en su carrera. Hasta entonces, Carrera pensaba dedicarse principalmente a la animación, pero esta producción lo llevó también al terreno de la ficción. La experiencia le permitió aprender sobre la realización cinematográfica, el trabajo en equipo y el recorrido de una película por festivales.
De aquella experiencia conserva, además, una lección que aplicaría en sus trabajos posteriores: cada película se parece, de alguna manera, a una ópera prima. Aunque la experiencia se acumula, cada proyecto plantea nuevos desafíos y no existe una fórmula que pueda repetirse de la misma manera.
Ahora, con La mujer de Benjamín de vuelta en pantalla y ante la posibilidad de conquistar a nuevas audiencias, Carrera se reencuentra con una obra que marcó su trayectoria y que, 35 años después, todavía invita a revisar las ideas sobre el deseo, el machismo y la libertad de elegir.
Foto: Especial.