Brenda Ríos presenta Todo vive en medio de la tierra
Publicado por Vaso Roto, el libro nació de la experiencia de la autora en una residencia artística en la isla de Itaparica, Brasil, y explora el desamor, la naturaleza y las contradicciones detrás de los paraísos tropicales
En el marco de las actividades de la Feria Itinerante de la AEMI, se llevó a cabo en la Librería Bonilla la presentación de Todo vive en medio de la tierra, nuevo libro de poemas de Brenda Ríos, publicado por Vaso Roto Editorial. La autora estuvo acompañada por Maira Colín, quien compartió una lectura crítica de la obra antes de dar paso a la conversación y lectura de poemas por parte de Ríos.
Durante la presentación, Colín destacó que el poemario tiene como uno de sus puntos de partida la estancia de Brenda Ríos en una residencia artística en Itaparica, Brasil, una experiencia que terminó convirtiéndose en materia literaria. El paisaje tropical, lejos de funcionar únicamente como escenario paradisíaco, aparece en el libro como un espacio donde conviven la belleza, la nostalgia, la desigualdad, el deseo y la conciencia de la fragilidad humana.
En su intervención, Maira Colín señaló que el trópico brasileño se convierte para Ríos en una suerte de espejo de su propio origen, al establecer un diálogo entre ese paisaje y Acapulco, lugar de nacimiento de la autora. La distancia, explicó, permite que la poeta vuelva sobre sus propios paraísos y los observe desde otra perspectiva.
Uno de los ejes que atraviesan Todo vive en medio de la tierra es precisamente la ruptura con la idea ingenua del paraíso. Colín destacó el poema “A mitad de la noche”, donde la imagen inicial de una isla de mar, arena y belleza tropical se transforma en una reflexión sobre quiénes pueden sobrevivir y quiénes quedan fuera de esa representación idealizada.
La naturaleza, por ello, nunca aparece como una postal estática. En la poesía de Ríos, el paisaje está atravesado por el cuerpo, la historia y las relaciones humanas. La isla es simultáneamente un lugar de contemplación y aislamiento, un espacio donde la belleza puede llegar a ser abrumadora y donde la distancia permite observar las contradicciones del mundo.
Otro de los componentes fundamentales del libro es el amor no correspondido. Una parte de los poemas surgió a partir de un ejercicio realizado durante la residencia, relacionado con las cartas del escritor brasileño Caio Fernando Abreu, cuya obra estuvo marcada por el deseo, la pérdida y las distintas formas de enfrentar el desamor.
Ríos explicó que aquellos textos no pretendían ser una reproducción de las cartas de Abreu, sino un punto de partida para construir poemas propios. Incluso relató que durante su estancia en Brasil conoció de manera circunstancial a un antiguo amante del escritor, quien le mostró cartas que Abreu le había enviado décadas atrás. Esa experiencia terminó incorporándose al universo del poemario.
Uno de los textos que la autora leyó durante la presentación fue “Cartas de amor”, construido precisamente a partir de ese encuentro y de la memoria de aquellas correspondencias. La lectura permitió apreciar una de las características del libro: la mezcla de experiencia, crónica, imaginación y poesía.
Ríos también compartió “Canción”, poema en el que plantea una suerte de declaración a favor de la capacidad de amar sin exigir necesariamente una respuesta. “Amemos profunda y superficialmente todo”, leyó la autora, en un texto que extiende el amor hacia el agua, los animales, el viento, el paisaje y las pequeñas experiencias cotidianas.
La ternura apareció así como otra de las ideas centrales de la conversación. Ríos recordó una reflexión que había compartido con un amigo a propósito de las tres reglas atribuidas a Laurie Anderson y Lou Reed: no tener miedo de nadie, contar con un buen detector de tonterías y ser tan tierno como sea posible. Para la autora, esa disposición hacia la ternura dialoga con el impulso vital que recorre su nuevo poemario.
La escritora también habló de las distintas etapas de elaboración de Todo vive en medio de la tierra. El libro pasó por varias versiones y recibió observaciones de lectores cercanos antes de llegar a su forma definitiva. Ríos reconoció que el proceso implicó descartar poemas y modificar el orden de las secciones, hasta encontrar una estructura que permitiera que los textos dialogaran entre sí.
La historia editorial del volumen también resulta singular. Los poemas fueron escritos originalmente a partir de la experiencia brasileña y posteriormente traducidos al portugués por la propia autora, con apoyo de amigos, para una edición publicada en Brasil por Villa Olivia en 2024. Ahora, gracias a Vaso Roto, el libro vuelve al español, la lengua en la que fue concebido.
Durante la charla, Brenda Ríos recordó además que la residencia le permitió enfrentarse a la paradoja de vivir rodeada de un paisaje extraordinario. El mar, la vegetación y la belleza de la isla podían convertirse en una distracción. Incluso relató la historia de una pintora que había ocupado el mismo estudio y que prefería colocar su banco mirando hacia la pared porque el paisaje era tan hermoso que le impedía concentrarse en su trabajo.
Esa anécdota resume una de las tensiones esenciales del libro: mirar lo bello sin dejarse engañar por ello. En Todo vive en medio de la tierra, el paraíso contiene también su propia contradicción; la naturaleza convive con la soledad, el deseo con la pérdida y la contemplación con la conciencia de aquello que permanece oculto.
Con la lectura de algunos de sus poemas y el diálogo con Maira Colín, Brenda Ríos compartió en la Librería Bonilla el proceso detrás de una obra que convierte la experiencia de una residencia tropical en una exploración poética sobre el amor, la memoria, el cuerpo, la naturaleza y la necesidad de seguir mirando el mundo, incluso cuando aquello que se contempla está lejos de ser perfecto.
Foto: Tomada del vídeo.