Demuelen el Cinema Dorado 2000, último vestigio de una época en Acapulco
El antiguo recinto de la colonia Progreso, marcado por su historia como cine popular y espacio de encuentro para las disidencias del puerto, desaparece tras permanecer cerrado desde el paso del huracán Otis
Desde finales de mayo de 2026 comenzaron los trabajos de demolición del Cinema Dorado 2000, conocido por generaciones de acapulqueños como Cinema 2000, un inmueble ubicado sobre la avenida Plan de Ayala, en la colonia Progreso. El recinto permanecía cerrado desde el impacto del huracán Otis y nunca volvió a abrir sus puertas, poniendo fin a una historia que atravesó varias décadas de la vida cultural y social del puerto.
Más allá de su función como sala cinematográfica, el Cinema 2000 ocupó un lugar singular en la memoria colectiva de Acapulco. Durante años se convirtió en un espacio de convivencia para sectores que encontraban pocas alternativas de encuentro en otros ámbitos de la ciudad. Habitantes de la zona tradicional, jóvenes, trabajadores y miembros de las disidencias sexuales hicieron del inmueble un punto de referencia afectiva en una ciudad marcada por profundas transformaciones urbanas y sociales.
Sus orígenes se remontan a la segunda mitad del siglo XX, cuando Acapulco vivía el auge turístico que lo convirtió en uno de los destinos más importantes del país. En aquellos años, el entonces Cine Acuario formó parte de la amplia oferta de entretenimiento que acompañó el crecimiento del puerto. El recinto fue construido por el empresario Jacko Avayou, quien posteriormente impulsó la transformación del espacio en el Teatro Acuario.
La historia del lugar quedó marcada por un episodio que aún forma parte de la memoria cultural acapulqueña. En 1969, el Teatro Acuario presentó la ópera rock Hair, montaje que causó controversia internacional por incluir desnudos integrales en escena. La producción tuvo una breve temporada en el puerto, pero dejó una huella imborrable. De aquella obra surgieron canciones emblemáticas como Aquarius y Let the Sunshine In, que trascendieron el espectáculo para convertirse en referentes de la cultura popular.
Con el paso de los años, el inmueble regresó a su función cinematográfica. Durante las décadas de 1990 y los primeros años del siglo XXI operó como Cinema 2000, ofreciendo películas de segunda corrida a precios accesibles. Para muchos habitantes de la colonia Progreso representó una alternativa económica de entretenimiento y un punto habitual de reunión para distintas generaciones.
La llegada de los complejos multiplex y el cambio en los hábitos de consumo audiovisual modificaron el destino del recinto. Como ocurrió con otras salas tradicionales de Acapulco, el inmueble cambió de giro y comenzó a especializarse en la exhibición de cine para adultos. Su publicidad anunciaba funciones permanentes durante todo el año, consolidando una etapa distinta en la vida del edificio y atrayendo a un público específico que encontró allí uno de los pocos espacios de este tipo en el puerto.
Con el cierre definitivo del Cinema 2000 se extingue uno de los últimos testimonios de la antigua red de salas cinematográficas que dieron forma a la vida cultural de Acapulco durante el siglo pasado. Mientras los trabajos avanzan sobre la estructura, vecinos y antiguos asistentes observan desaparecer un inmueble que fue cine de barrio, teatro, sala para adultos y refugio de múltiples historias personales.
La demolición del inmueble tintado de color naranja y rotulado con la frase "Cinema Dorado 2000" no sólo implica la pérdida de un edificio. También marca el final de un espacio que, con todas sus transformaciones y contradicciones, acompañó la evolución social y cultural de la colonia Progreso y dejó una huella en la memoria urbana de Acapulco.
Foto: Miguel Benítez.